Un policía de 22 años quedó demorado tras interferir en un procedimiento en el que sus pares desalojaron una fiesta clandestina en el barrio Los Flores. El hecho ocurrió ayer, cuando el agente apareció en moto, presuntamente bajo los efectos del alcohol, y se resistió a despejar el lugar.
El incidente tuvo lugar en el sector de las 450 Viviendas, en jurisdicción de la Subcomisaría La Costa. Personal policial de dicha dependencia intervino en el domicilio a raíz de una fiesta ilegal que se desarrollaba hasta horas de la mañana. Los uniformados se entrevistaron allí con un joven de 28 años, quien manifestó haber alquilado la vivienda para el evento.
Mientras intentaban despejar el lugar, un grupo de motociclistas desobedeció las indicaciones del personal policial para retirarse. Ante esta situación de rebeldía, los efectivos procedieron a identificarlos, constatando con sorpresa que uno de los infractores era un agente policial de 22 años, perteneciente a la Unidad Ciclista de la Zona Centro de Santiago.
De acuerdo con el reporte oficial, el funcionario policial infractor se encontraba a bordo de una moto que presentaba irregularidades visibles, incluyendo la falta de dominio colocado y del casco protector. Además, los efectivos de turno notaron de inmediato que su colega presentaba signos evidentes de haber ingerido alcohol.
En ese contexto de supuesta intoxicación, el agente de la Unidad Ciclista habría interferido en el procedimiento policial, cuestionando la actuación de sus pares y llegando a solicitar datos personales de los efectivos que intentaban hacer cumplir la ley.
Frente a la gravedad de los hechos y tras realizar las consultas pertinentes con la superioridad de la Jefatura de Policía, se dispuso de manera preventiva el traslado inmediato del efectivo rebelde hacia la base de la Subcomisaría La Costa, donde quedó a disposición de las autoridades.
