Tras el cierre de las elecciones presidenciales del pasado domingo y con un escrutinio que avanza lentamente, los resultados oficiales confirman un escenario de extrema fragmentación y apatía ciudadana. Con más del 78% de las actas contabilizadas, el Perú se encamina a una segunda vuelta el próximo 7 de junio que enfrentará, por primera vez en décadas, a dos opciones de derecha.
Aunque las cifras fluctúan ligeramente con el avance del conteo de la ONPE, la tendencia es irreversible:
| Candidato | Partido | % Votos Válidos (aprox.) |
| Keiko Fujimori | Fuerza Popular | 16.89% |
| Rafael López Aliaga | Renovación Popular | 13.88% |
| Jorge Nieto | Partido del Buen Gobierno | 12.50% |
| Ricardo Belmont | Partido Obras | 9.94% |
El “triunfo” del rechazo: voto blanco, nulo y ausentismo
La verdadera noticia de estos comicios no es quién ganó, sino cuántos peruanos decidieron no elegir a nadie. La suma de la desafección política supera a cualquier candidato individual:
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Votos en blanco y nulos: Superan el 12%, situándose por encima de la mayoría de los candidatos en competencia.
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Ausentismo: Cerca de 5 millones de personas (23.5%) no acudieron a las urnas, a pesar de que el voto es obligatorio.
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Bloque de desafección: Si se suman blancos, nulos y ausentes, más del 35% del padrón electoral se sitúa fuera del consenso político actual.
Caos logístico e investigaciones
La jornada no estuvo exenta de irregularidades. La falta de distribución de material electoral impidió que más de 63,000 ciudadanos votaran en Lima, lo que obligó a habilitar mesas adicionales el lunes.
Este fallo logístico ha derivado en investigaciones penales contra el jefe de la ONPE, Piero Corvetto, y acusaciones de “fraude” —sin pruebas— por parte de sectores vinculados a López Aliaga, elevando la tensión de cara a la segunda vuelta.
