Declaró el peluquero santiagueño que mató a su colega: “Me cegué y disparé”

Abel Guzmán, el peluquero santiagueño imputado por el asesinato de su colega, Germán Medina declaró este miércoles ante la justicia. Tras permaneció prófugo durante más de dos meses tras el ataque ocurrido en marzo de 2024, rompió el silencio ante el tribunal y admitió ser el autor del disparo mortal.

Durante su exposición, Guzmán no intentó negar su autoría material, sino que buscó enmarcar el homicidio dentro de un estado de arrebato. “Me cegué, no controlé mi ansiedad ni mi bronca, saqué el arma y disparé”, confesó.

Guzmán relató que el clima laboral dentro del salón de Recoleta era insostenible. Mencionó tensiones que venían escalando desde hacía tiempo, motivadas principalmente por diferencias económicas y condiciones de trabajo que, según su visión, lo afectaron progresivamente.

Germán Medina fue asesinado “a sangre fría” en una peluquería de Recoleta.

El imputado brindó detalles sobre sus movimientos posteriores al crimen, ocurrido frente a las cámaras de seguridad del local. Explicó que tras efectuar el disparo entró en un estado de shock que lo llevó a deshacerse de elementos clave para la investigación.

“Descarté tanto el arma como mi teléfono celular”, aseguró para justificar su fuga de dos meses como una reacción impulsiva derivada del temor a las represalias legales y las consecuencias de lo ocurrido.

De este modo, existe la admisión lisa y llana del hecho por parte de Guzmán, lo que simplifica la prueba de autoría. Por otro lado, la defensa intenta instalar la figura de una respuesta emocional ante un conflicto laboral previo para intentar mitigar la futura condena.

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