Mientras la justicia intenta reconstruir los últimos minutos de vida de Ángel López, el menor de 4 años asesinado en Comodoro Rivadavia, el foco de atención se desplazó a uno de los principales imputados: Michel Kevin González, pareja de la madre del niño.
Durante las últimas horas de este jueves, comenzaron a circular versiones sobre su posible linchamiento en la unidad penal. Hecho que se habría consumado apenas llegó a la celda en la que cumple con prisión preventiva.
En medios nacionales, como el programa La mañana de Moria, se aseguró que el imputado recibió una feroz golpiza por parte de otros internos. Según estas versiones, el ataque habría quedado registrado por cámaras de seguridad y obligó a la policía a intervenir para “apartar” al acusado antes de que la situación pasara a mayores.
A pesar de la viralización de estas imágenes y testimonios, la abogada defensora de González negó rotundamente el episodio. Según la letrada, tras entrevistarse con su cliente, este no presentaba marcas de agresiones ni denunció amenazas.
Sin embargo, el clima de hostilidad es innegable. El fantasma de una agresión inminente sigue latente, alimentado por la indignación social que genera un filicidio, lo que coloca a las autoridades del servicio penitenciario en una situación de alerta constante para evitar que el proceso judicial se vea interrumpido por un acto de violencia interna.
En medio de este escenario de riesgo físico y ante la posibilidad de que la defensa solicite en un futuro cercano la prisión domiciliaria —utilizando justamente el argumento de la falta de seguridad en el penal—, González sorprendió con una serie de exigencias sobre su lugar de detención.
A través de sus defensores oficiales, el imputado habría transmitido a las autoridades un pedido que muchos consideran desconectado de la gravedad de la acusación que pesa sobre él. Según trascendió, pidió ser alojado en un espacio que cuente con luz natural y que el baño de su celda se encuentre en “buenas condiciones”.
Este pedido de “amenidades” ha generado un fuerte rechazo en la opinión pública, especialmente al contrastarse con los detalles de la autopsia de Ángel.
