La FIA decidió avanzar con modificaciones en el reglamento de la Fórmula 1 ante el creciente malestar de los pilotos, aunque lo hará de manera progresiva y no con una única actualización como estaba previsto inicialmente.
Los cambios serán debatidos en una reunión clave el 20 de abril, donde participarán las principales escuderías, y luego se aplicarán de forma escalonada a lo largo de varias carreras. Esta estrategia marca un giro respecto al plan original, que apuntaba a introducir todas las modificaciones en el Gran Premio de Miami.
Sin embargo, el calendario presenta dificultades: las próximas fechas incluyen carreras Sprint (con menos tiempo de pruebas) y luego Mónaco, un circuito poco adecuado para experimentar con cambios técnicos. Por eso, el Gran Premio de Barcelona aparece como el escenario ideal para comenzar a implementar ajustes más importantes, ya que contará con el formato tradicional de tres prácticas, clasificación y carrera.
Desde los equipos también analizan posibles modificaciones técnicas para mejorar el espectáculo y la competitividad. Alan Permane, jefe de Racing Bulls, explicó que podría evaluarse reducir ciertas ayudas como el turbo, el impulso de adelantamiento o la energía extra disponible al acercarse a otro auto, aunque advirtió que esto también podría afectar la cantidad de sobrepasos.
Vale recordar que la decisión responde a los problemas detectados en las primeras carreras del año, especialmente por preocupaciones en materia de seguridad debido a las grandes diferencias de velocidad entre autos. Un ejemplo fue el accidente de Oliver Bearman en Japón, cuando debió esquivar a Franco Colapinto. Además, también hay descontento con el actual formato de clasificación, muy condicionado por la gestión de energía.
La expectativa es alta, ya que estas decisiones podrían marcar un antes y un después en la temporada. Mientras tanto, la próxima cita será el Gran Premio de Miami, programado para los primeros días de mayo.
