Cada detalle del relato que salió a la luz indigna pero también pone foco sobre las formas de esclavitud que viven cientos de niñas en Argentina, amparadas en creencias o prácticas culturales.
En este caso, una nena de 13 años, de la comunidad gitana, fue vendida por sus propios padres a su primo de 20 por $825.000. La “compraron” para que sea su esposa. El adulto la violó en reiteradas ocasiones, por lo que quedó embarazada en dos oportunidades. Solo un embarazo llegó a término.
La menor fue obligada por Gustavo Franco Cristo a tener relaciones sexuales para corroborar que era virgen. Fumando cigarrillo tras cigarrillo, relató golpes, quemaduras con cigarrillos, explotación laboral y sexual. Nunca fue a la escuela, es analfabeta.
Desgarrador relato
La declaración en cámara Gesell, ordenada por la Justicia federal de San Juan, ocurrió el 8 de abril de 2025. Abogados defensores y representantes de la fiscalía que investigaba el caso esperaban del otro lado del vidrio espejado.
Una psicóloga de la Dirección de Género del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano de la misma provincia estaba allí para realizar preguntas. La víctima, una adolescente, las respondió, una por una. Su tono era sorprendente para quienes escuchaban su relato: mientras fumaba un cigarrillo tras otro, le hablaba a la psicóloga como si fuera una zonza, como si no supiera de la práctica en su comunidad, lo que ella llamó “abrir camino”.

La niña nunca fue a la escuela; es analfabeta. Sus padres nunca la enviaron a estudiar. Tenía 13 años al momento de los hechos, ocurridos en 2022. Pertenecía -pertenece- a la comunidad gitana. Sus propios padres, determinó la Justicia, la entregaron por $825 mil pesos a valor de 2022 a sus “suegros”, el padre de su agresor, hoy de 24 años; tenía 20 al momento del delito, gitanos también, una familia que circulaba entre Neuquén, Santa Fe y San Juan, dedicada al negocio de la compra y venta de vehículos.
Su “esposo”, también, era su primo sanguíneo, directo, por el lado de su propia madre.
La menor fue embarazada por su “esposo” en dos ocasiones. Perdió el primer embarazo en septiembre de 2023, sufrió un aborto espontáneo, por el que fue atendida en el Hospital Protomédico Manuel Rodríguez, ubicado en Recreo, Santa Fe. El segundo llegó a término: el bebé nació el 24 de agosto de 2024 en el Hospital Iturraspe de la capital de la misma provincia.
Esta semana, ese “matrimonio” arreglado en la comunidad gitana, una literal boda gitana con una niña sometida, lo que la Justicia determinó como un “rito de unión de hecho infantil”, celebrada, por usar un verbo, en la provincia de Neuquén, terminó en una condena, luego de que la menor y su hijo fueron rescatados por las autoridades el año pasado.
La semana pasada, tras una acusación del fiscal federal sanjuanino Fernando Alcaraz y su colega Alejandra Mangano, cotitular de la PROTEX, el ala de la Procuración que investiga delitos de trata, el “marido” de la niña, Gustavo Franco Cristo y sus padres, Isabel y Alberto, fueron condenados a diez años de prisión cada uno por el delito de trata de personas agravada.
