La Federación Iraní de Fútbol confirmó este sábado que la selección nacional participará del Mundial 2026, aunque dejó en claro que su presencia estará acompañada por una serie de condiciones dirigidas a los países anfitriones. A través de un comunicado oficial, el organismo sostuvo que el equipo competirá “sin renunciar a sus creencias, su cultura y sus convicciones”.
“Ninguna potencia extranjera puede privar a Irán de su participación en una competición para la que se ha clasificado merecidamente”, expresó la federación en su sitio oficial, en un mensaje que rápidamente generó repercusión internacional.
Las exigencias fueron presentadas por el presidente de la entidad, Mehdi Taj, e incluyen garantías de seguridad para los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes en aeropuertos, hoteles y traslados hacia los estadios. Además, Irán solicitó el otorgamiento de visados para todos los integrantes de la delegación y pidió que se respete la bandera y el himno nacional durante el desarrollo del torneo.
Desde Teherán también advirtieron que no tolerarán agravios hacia instituciones oficiales del país y señalaron que, si se produjeran episodios de ese tipo, la delegación podría abandonar la competencia.
La incertidumbre sobre la presencia iraní en la Copa del Mundo había aumentado en los últimos meses a raíz de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente tras los ataques de Estados Unidos e Israel ocurridos a fines de febrero. A esto se sumó un episodio reciente en Canadá, donde las autoridades le negaron el ingreso a Mehdi Taj cuando intentaba asistir al Congreso de la FIFA en Toronto, debido a presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica, organización considerada terrorista por Ottawa desde 2024.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que los futbolistas iraníes podrán ingresar sin inconvenientes para disputar sus encuentros de la fase de grupos en Santa Clara y Seattle. Sin embargo, aclaró que podrían existir restricciones para dirigentes o integrantes del cuerpo técnico vinculados a la Guardia Revolucionaria.
En paralelo, el comité organizador de Miami informó que no habrá operativos migratorios del ICE dentro de los estadios durante el Mundial, una medida destinada a llevar tranquilidad tanto a las delegaciones como a los aficionados extranjeros.
En medio de la polémica, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respaldó públicamente la participación iraní y afirmó: “Tenemos que unirnos y acercarnos a la gente. La FIFA une al mundo”.
Irán logró su clasificación al Mundial luego de terminar primero en el Grupo A de las Eliminatorias Asiáticas y formará parte del Grupo G junto a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto. A poco más de un mes para el inicio del torneo, previsto para el 11 de junio de 2026, la situación política alrededor de la selección iraní aparece como uno de los temas más sensibles en la previa de la Copa del Mundo.
