Los estudiantes de 7° grado “D” del Centro Experimental N° 6, de la ciudad de Las Termas de Río Hondo se convirtieron en protagonistas de un cambio positivo para su salud y la de sus compañeros. A través de un proyecto institucional, los alumnos decidieron “ponerse la 10” y trabajar activamente para concientizar sobre la importancia de una nutrición equilibrada, dejando de lado el consumo exclusivo de gaseosas y snacks procesados.
La propuesta no quedó solo en la teoría, sino que se trasladó a la práctica mediante una gestión directa con los responsables del kiosco del establecimiento. Los pequeños destacaron que el objetivo es que todos tengan acceso a colaciones que brinden energía real y nutrientes necesarios para la jornada de estudio.

Cambios en la oferta del kiosco escolar
Tras el pedido y la sensibilización impulsada por los chicos, el kiosco de la escuela aceptó el desafío de renovar su mercadería. A partir de ahora, los alumnos pueden optar por una variedad de productos frescos y aptos para diferentes necesidades alimentarias. Entre las nuevas incorporaciones se destacan:
Gelatinas: una opción fresca y ligera para los recreos.
Yogur natural y con cereales: incorporando lácteos y fibra a la dieta diaria.
Opciones saludables y sin TACC: garantizando la inclusión de alumnos con celiaquía y promoviendo el consumo de alimentos naturales.

Compromiso de la comunidad educativa
La iniciativa ha generado una gran emoción entre docentes y padres, quienes ven con orgullo cómo los estudiantes toman conciencia sobre el cuidado de su propio cuerpo. Desde la institución resaltaron que este tipo de acciones sirven como “efecto contagio” para que otros grados y otros establecimientos de la zona sigan el mismo camino.

El éxito de este gran paso del Centro Experimental N° 6 depende ahora del apoyo de toda la comunidad para sostener estos nuevos hábitos en el tiempo. La difusión de este proyecto busca inspirar a más escuelas a transformar sus espacios de merienda en entornos que protejan la salud de los niños y niñas.
