La enorme estatua de San La Muerte que comenzó a levantarse en La Bajada sigue generando repercusiones, debates y miles de comentarios en redes sociales. En ese contexto, “La Mañana de Info” habló con Rodolfo Bourdet, devoto entrerriano y referente del culto pagano, quien mantuvo un ameno diálogo con Leonel, Luana y Maru para explicar cómo viven los creyentes toda la polémica alrededor de la imagen.
Durante la entrevista, Rodolfo reconoció que la viralización de la estatua los tomó por sorpresa, pero admitió que lo que más le impactó fue la reacción negativa de muchas personas.
“Es una imagen espectacular, suprema. Lo que más me llamó la atención fue la mala onda de la gente. Para nosotros los devotos esto es algo natural. Lo tenemos en nuestras casas, en colgantes, convivimos con esto todos los días”, expresó.

Según explicó, gran parte del rechazo nace del desconocimiento sobre el origen y significado del culto. “Es ignorancia, porque la palabra habla de falta de conocimiento”, sostuvo.
Rodolfo contó que muchos devotos de San La Muerte mantienen además prácticas vinculadas al catolicismo tradicional. “Los que somos maestros del culto pagano sincretizamos mucho con la religión católica, aunque ellos no nos acepten. Somos bautizados, muchos hicieron la comunión y la confirmación, y algunos siguen yendo a la iglesia”, explicó.
También se refirió a las declaraciones críticas que realizó el obispo sobre la construcción de la estatua y aseguró que esperaba una postura así por parte de la Iglesia.
“Es lógico. Nunca lo aceptaron y nunca lo van a aceptar. Igual creo que la Iglesia tiene problemas más importantes en qué preocuparse que esta imagen”, lanzó.
El entrevistado recordó que Corrientes es considerada la cuna del culto a San La Muerte y destacó que la devoción se expandió principalmente por Argentina, Paraguay y el norte de Brasil.
“Nosotros los sanlamuerteros creemos que será un hermoso lugar turístico. Felicito a quien hizo la imagen”, señaló.
La historia de San La Muerte: un monje jesuita
Uno de los momentos más llamativos de la charla fue cuando Rodolfo intentó desmontar algunas ideas populares que vinculan al santo con figuras oscuras o demoníacas. “Al santo no hay que tenerle miedo. No es la parca”, aclaró.
Según relató, una de las versiones más difundidas sobre el origen de San La Muerte habla de un monje jesuita que ayudaba a enfermos y leprosos utilizando hierbas medicinales. “La historia cuenta que ayudaba al enfermo, curaba con plantas y eso no le gustó al catolicismo de la época”, comentó.
De acuerdo a esa tradición oral, el religioso habría sido encerrado y condenado a morir de hambre.
“Se puso en sacrificio, dejó de comer y murió así. Cuando lo encontraron estaba parado, con aspecto calavérico por el hambre, como hoy se lo representa”, relató.
Rodolfo explicó además que no existen registros escritos definitivos sobre la identidad histórica del personaje, aunque aseguró que investigadores y antropólogos vienen estudiando el fenómeno desde hace años.
La entrevista dejó al descubierto no solo el costado espiritual y cultural del culto a San La Muerte, sino también el fuerte debate social que despertó la construcción de la estatua en Santiago del Estero.
