“La sangre no se fabrica”: el desesperado pedido de El Polaco del Montecito destapó una silenciosa crisis en la salud pública
Un posteo cargado de bronca y angustia terminó exponiendo una problemática que atraviesa a todo el sistema de salud argentino: cada vez cuesta más conseguir dadores de sangre. Entrevistamos a una especialista en hemoterapia para hablar del tema.

Por Lourdes Suarez Torres

En la noche del martes, Eduardo “El Polaco” Riemersma, del Montecito de los Canichones, sorprendió a su comunidad con un duro mensaje en redes sociales donde expresaba su enojo tras no haber conseguido cuatro dadores de sangre para reponer las transfusiones que recibió el pasado viernes, en medio de un delicado cuadro de salud.

Como era de esperarse, la publicación rápidamente se viralizó y acumuló miles de comentarios, mensajes de apoyo y reacciones. Horas después, en diálogo con Info del Estero, confirmó la buena noticia de que finalmente habría logrado completar el cupo gracias a amigos y personas cercanas que se comprometieron a donar durante la mañana de este miércoles.

Sin embargo, y más allá de la situación personal, el episodio abrió un debate: ¿la gente dejó de donar sangre?

“La sangre es lo único que no se fabrica”

Para entender el trasfondo del problema, este medio dialogó con Evangelina Pilan soy Técnica en Hemoterapia del Hospital de Loreto y docente de Práctica Hospitalaria de la carrera de Hemoterapia en el Instituto San Martín de Porres, quien describió una realidad alarmante que golpea no solo a Santiago del Estero, sino a hospitales y centros de salud de todo el país.

“La realidad es que quienes trabajamos en salud vemos día a día un contexto preocupante respecto a todo este tema: cada vez cuesta más sostener el stock de sangre necesario para responder a las diferentes demandas que hay por parte de los centros de salud”, explicó.

La profesional remarcó una frase que resume la gravedad de la situación: “La sangre es lo único que no se fabrica”.

Y agregó: “Depende exclusivamente del bienestar de las personas sanas que, sintiéndose así, eligen voluntariamente y sin ningún interés acudir en ayuda de otro”.

Una necesidad diaria que muchos solo descubren en la urgencia

Aunque los pedidos de donantes circulan constantemente en redes sociales, Pilan considera que todavía falta construir una verdadera cultura de donación voluntaria y habitual.

“La mayoría no toma dimensión de la importancia que tiene esto hasta que el pedido golpea la puerta por un familiar o un amigo. Después, cuando esa persona mejora, nos olvidamos de que en realidad es una necesidad constante de toda la comunidad”, sostuvo.

Actualmente, gran parte de las donaciones siguen siendo “de reposición”, es decir, realizadas cuando un paciente necesita cubrir transfusiones recibidas. Sin embargo, desde los servicios de hemoterapia buscan cambiar ese modelo y avanzar hacia un sistema basado en donantes voluntarios y frecuentes.

“La sangre se necesita todos los días”

Consultada sobre si es mito o realidad que cada vez se dona menos sangre, Pilan fue contundente: “Observamos que cada vez cuesta más sostener donantes voluntarios y habituales. Quizás no siempre disminuye la cantidad total de donaciones, pero la mayoría aparece frente a una urgencia o cuando un familiar necesita sangre”, explicó.

“Si no hay donantes, nosotros donamos”, dijo Pilán.

Y advirtió: “Eso genera una situación muy inestable, porque la sangre se necesita todos los días y no puede esperarse a que aparezca una emergencia para comenzar a buscar donantes”.

También señaló que el miedo y la desinformación siguen siendo dos grandes obstáculos. Por eso, muchos hospitales comenzaron campañas educativas y jornadas de concientización a través de redes sociales y actividades abiertas a la comunidad.

Una sola donación puede salvar varias vidas

La sangre donada se utiliza diariamente en pacientes con cáncer, personas accidentadas, cirugías, partos, recién nacidos, anemias severas y múltiples tratamientos médicos.

Además, una única donación puede ayudar a más de una persona, ya que la sangre se divide en distintos componentes como glóbulos rojos, plasma y plaquetas.

“Cuando faltan donantes pueden retrasarse tratamientos, cirugías o incluso ponerse en riesgo situaciones críticas de algunos pacientes”, alertó la especialista.

¿Cómo saber si una persona puede donar sangre?

Según explicó Pilan, en general puede donar cualquier persona que tenga entre 16 y 65 años, pese más de 50 kilos y se encuentre en buen estado de salud.

“Antes de cada donación se realiza un screening, que aunque suene complejo es simplemente un pinchazo en el dedo y una entrevista médica para evaluar cada caso de manera segura”, detalló.

También aclaró que los adolescentes de 16 y 17 años pueden donar con autorización de sus padres o tutores, tal como establece la normativa vigente.

“Siempre insistimos en algo importante: ante cualquier duda, lo mejor es acercarse al centro de donación o consultar. Hoy las redes sociales también ayudan muchísimo y estamos dispuestos a responder”, afirmó.

Y cerró con una reflexión que resume buena parte del problema: “Muchas personas creen que no pueden donar… y en realidad sí podrían hacerlo”.

Una colecta solidaria para ayudar a salvar vidas

En el marco de los 75 años del Instituto San Martín de Porres, desde la carrera de Hemoterapia organizarán una de sus dos colectas anuales de sangre.

La jornada solidaria se realizará el próximo miércoles 21 de mayo, de 16 a 20 horas, y buscará seguir fortaleciendo la donación voluntaria y habitual en la provincia.

Desde la organización invitaron a toda la comunidad a sumarse y remarcaron que un pequeño gesto puede marcar una diferencia enorme para pacientes que atraviesan tratamientos, cirugías o situaciones críticas.

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