Ángel Di María recibió un importante respaldo familiar luego de quedar en el centro de la polémica tras sus publicaciones posteriores a la clasificación de Rosario Central frente a Racing en el Torneo Apertura 2026. Quien salió públicamente a apoyarlo fue su esposa, Jorgelina Cardoso, que utilizó sus redes sociales para acompañar el mensaje del futbolista y dedicarle unas palabras cargadas de afecto.
“Amo cómo defendés a tu club dentro y fuera de la cancha, sos mi orgullo”, escribió Cardoso en una historia de Instagram junto a corazones azules y amarillos. Más tarde, completó el posteo con otro breve mensaje: “Te amo”.

La reacción de la pareja del campeón del mundo apareció después del extenso descargo que realizó Di María en respuesta a las críticas surgidas por el arbitraje de Darío Herrera en el duelo disputado en el Gigante de Arroyito. Las publicaciones del rosarino rápidamente se viralizaron entre los hinchas de Rosario Central y generaron una enorme repercusión en el ambiente futbolero.
La controversia comenzó tras las declaraciones de Diego Milito, presidente de Racing, quien cuestionó duramente lo ocurrido en el encuentro. “Hoy nos sentimos robados”, aseguró el dirigente luego de la eliminación de La Academia. Además, lanzó una frase que alimentó todavía más el debate: “El fútbol argentino está roto”.
Milito también profundizó sobre su malestar por distintas decisiones arbitrales y el contexto que rodeó al partido. “Bueno, muchachos, hay que empezar a decir las cosas. Porque sabía, cuando me involucré en este rol, que tal vez se me iba a mirar de costado porque vengo del fútbol. Soy un tipo del fútbol. Realmente estoy cansado, como mucha gente”, sostuvo.
Las declaraciones del presidente de Racing encontraron una rápida respuesta de Di María, quien publicó un mensaje con frases contundentes que generaron una fuerte repercusión. “Cómo molesta ver ganar a los equipos del interior”, escribió el extremo en uno de los fragmentos más comentados de su descargo.
Además, el futbolista dejó otra reflexión que muchos interpretaron como una indirecta dirigida a Milito: “Muchos de los que quieren cambiar el fútbol no pueden ni dirigir su club”.
En sus publicaciones, el rosarino también defendió el trabajo arbitral y cuestionó algunas imágenes televisivas difundidas tras el partido. Puntualmente, se refirió al gol anulado a Alejo Véliz y aseguró que se utilizaron cámaras seleccionadas para justificar la posición adelantada.
“El fútbol no está manchado, ahora somos todos iguales. Y eso molesta”, concluyó Di María en un mensaje que terminó de encender una polémica que sigue sumando capítulos y mantiene en tensión al fútbol argentino.

