Hace unos días, un impactante posteo comenzó a circular en grupos de Facebook de La Banda y rápidamente generó asco, indignación y cientos de comentarios. Una vecina del barrio Mama Antula compartió imágenes de lo que aseguró haber encontrado dentro de un envase de tomate triturado: una supuesta rata en avanzado estado de descomposición.
La publicación mostraba la botella de tomate triturado de la marca “Sabores del Valle”, junto con el número de lote y fecha de vencimiento, que figuraba para enero de 2029. La imagen de una extraña masa oscura flotando dentro del envase desató una ola de reacciones.
“Es la primera vez en mi vida que me toca vivir algo así. ¡NO CONSUMAN PRODUCTOS ENVASADOS! En mi vida vuelvo a comprar . Por si no ven con claridad, es una RATA”, escribió la joven en redes sociales.

Sin embargo, en lugar de una rata podría tratarse de una colonia de hongos o moho, algo que puede ocurrir cuando un envase presenta una mínima filtración de aire.
Este tipo de contaminación suele generar masas oscuras, compactas y fibrosas que, a simple vista, pueden confundirse con restos orgánicos. Además, en las imágenes difundidas no se observaban con claridad huesos, extremidades ni rasgos anatómicos propios de un roedor completo.
Pero la damnificada insistió en su versión. En diálogo con Info del Estero, aseguró que otra persona pudo ver de cerca el contenido y confirmó sus sospechas.
“Sí, una vecina vino a corroborar porque yo gritaba como demente. Se acercó para socorrerme . Era la piel de la rata, tenía pelos y conservaba la forma”, relató.
Qué hacer en estos casos
La mujer también contó que intentó iniciar un reclamo con la empresa utilizando los datos impresos en el envase. Sin embargo, aseguró que la respuesta la dejó aún más preocupada.
“Llamé para hacer el reclamo y cuando pasé el número de lote me dijeron que no existía”, sostuvo.
Ante situaciones similares, las recomendaciones habituales indican conservar el producto, evitar consumirlo y comunicarse directamente con la empresa fabricante o con organismos de defensa del consumidor. En muchos casos, las firmas solicitan el retiro del envase para analizarlo y cubrir los costos del envío. Dependiendo de la política de cada empresa, algunas también ofrecen reposición de productos como compensación.
