Miles de fieles se congregaron este domingo en Villa Mailín para participar de una la celebración en honor al Señor de los Milagros de Mailín, una de las expresiones de fe más importantes de Santiago del Estero. Peregrinos de distintos puntos de Santiago del Estero y del país llegaron hasta el santuario para agradecer, pedir y renovar promesas en una jornada atravesada por la devoción popular.
La misa central fue presidida por el cardenal y arzobispo de Santiago del Estero, monseñor Vicente Bokalic, quien concelebró junto a sacerdotes de la Arquidiócesis y dejó una homilía con fuerte contenido social, en la que llamó a construir fraternidad y cuestionó la lógica del individualismo y el descarte.
“Nadie camina solo, nadie se salva solo, caminamos juntos”, expresó Bokalic ante una multitud reunida alrededor de la Cruz del Señor Forastero.
Durante su mensaje, el cardenal definió al santuario no solamente como un lugar de llegada sino también como un punto de partida para el compromiso con los demás. “Venimos al encuentro del Señor, pero el Señor nos conduce siempre al encuentro de los hermanos”, afirmó.

En el marco del Día de la Ascensión, Bokalic retomó el pasaje del Evangelio de Mateo en el que Jesús envía a sus discípulos a evangelizar y aseguró que la misión de la Iglesia no puede limitarse únicamente a lo espiritual sino también al compromiso con las problemáticas sociales.
“La evangelización no consiste solamente en mirar al cielo. Consiste también en vivir como hermanos, en construir justicia, en defender la dignidad humana, en compartir el pan y la esperanza”, sostuvo.
La lógica de la política, cuestionada
En otro tramo de la homilía, el arzobispo cuestionó “la lógica de la indiferencia y del individualismo” y apuntó contra una sociedad donde “muchos quedan descartados”.
“No podemos aceptar como normal que haya ancianos olvidados, enfermos sin remedios, personas con discapacidad consideradas un peso, familias sin trabajo y jóvenes sin educación”, expresó.
Ver esta publicación en Instagram
Además, advirtió sobre el crecimiento de las adicciones y la deserción escolar. “Casi el 50% de los jóvenes no termina el secundario. De eso no se habla”, señaló.
Bokalic también hizo referencia al pensamiento del papa Francisco y criticó “una economía que busca solo el lucro y con poco sentido social”.

“Cuando se coloca el dinero por encima de la dignidad de la persona humana y se pretende medir el bienestar únicamente a partir de estadísticas y números fríos, sin considerar el sufrimiento cotidiano de multitudes, algo está mal”, manifestó.
Sin mencionar espacios políticos específicos, aclaró que “la Iglesia no anuncia ideologías” y afirmó que “la única ideología es el Evangelio”, aunque remarcó que el mensaje cristiano tiene “profundas repercusiones en la vida social”.
Uno de los momentos más emotivos de la celebración llegó cuando recordó la solidaridad desplegada por comunidades santiagueñas durante las recientes inundaciones que afectaron a numerosas familias. “En medio de la pobreza surgió un sentido de solidaridad tremendo. Nuestras casas pueden esperar, nosotros queremos asistir a aquellos que están alojados aquí”, relató al recordar el testimonio de vecinos que colaboraron con evacuados del río Dulce y del río Salado.
La celebración volvió a mostrar a Mailín como uno de los principales centros de peregrinación y religiosidad popular de Santiago del Estero, donde miles de personas llegan cada año movidas por la fe, las promesas y la necesidad de encontrar esperanza en tiempos difíciles.
