Un amplio operativo del personal de la Comisaría Comunitaria N° 23 desarticuló una presunta fiesta clandestina en la ciudad de Frías. El procedimiento incluyó el secuestro de numerosos motovehículos vinculados a picadas ilegales, y la detención de un empleado público y profesional de enfermería, que acabó tras las rejas tras enfrentarse con los uniformados.
El hecho se desencadenó alrededor de las 4:00 de la mañana de ayer, en una vivienda situada en la intersección de las calles Entre Ríos y Juan Bautista Alberdi. Vecinos de la zona se comunicaron con las autoridades para denunciar ruidos molestos y una la aglomeración de motocicletas en los alrededores del inmueble.
Al arribar, los agentes constataron una situación de mayor gravedad, ya que en el interior había menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas.
En momentos en que los efectivos procedían a labrar las actas de infracción y a resguardar la escena, un hombre de 41 años, identificado como empleado público y de profesión enfermero, intervino de forma violenta en el procedimiento.
Según señalaron voceros vinculados al operativo, el trabajador estatal intentó impedir por la fuerza el secuestro de una de las motocicletas estacionadas en el lugar. Lejos de deponer su actitud ante los llamados a la calma del personal policial, el enfermero protagonizó un airado altercado físico y verbal con las autoridades presentes para entorpecer su labor.
Finalmente, el sujeto fue reducido de inmediato y por disposición de la Fiscalía de turno, fue trasladado hacia la sede policial, donde quedó alojado en calidad de aprehendido bajo los cargos de atentado y resistencia a la autoridad.
En el lugar se procedió al secuestro preventivo de diez motocicletas. Las unidades presentaban severas irregularidades estructurales y legales, tales como la falta total de documentación obligatoria, ausencia de chapas patentes visibles y conductores que carecían de casco reglamentario.
