Boca igualó en un encuentro caliente y lleno de polémicas frente a Cruzeiro por la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores. El equipo dirigido por Claudio Úbeda mostró dos caras: dominó el primer tiempo, pero bajó su nivel en el complemento y terminó dejando pasar una oportunidad importante de acercarse a la clasificación.
El Xeneize salió decidido desde el arranque y al minuto de juego ya avisó con un remate de Miguel Merentiel que obligó a Otavio a enviar la pelota al córner. Boca manejaba el partido y rápidamente encontró premio a su superioridad.
A los 15 minutos, Leandro Paredes ejecutó un gran tiro libre y Merentiel apareció sobre la línea para empujar la pelota y marcar el 1 a 0 para desatar el festejo en La Bombonera.
Más allá de una clara respuesta de Cruzeiro con un mano a mano de Kaio Jorge que Leandro Brey resolvió de gran manera a los 31 minutos, Boca siguió siendo superior y contó con situaciones para ampliar la ventaja, aunque se fue al descanso con una diferencia mínima.
En el complemento la historia cambió. Cruzeiro adelantó líneas, tomó protagonismo y a los 54 minutos encontró el empate gracias a un gran remate de Fágner.
La visita sufrió un golpe a los 68 minutos cuando Gerson vio la tarjeta roja por una dura infracción sobre Paredes. Con un hombre más, Boca fue con todo en busca de la victoria y generó varias situaciones claras con Merentiel, Zeballos y el propio Paredes.
A los 86, Brey volvió a aparecer con una atajada clave en un mano a mano que mantuvo con vida al equipo argentino. Tres minutos más tarde llegó una de las grandes polémicas: Merentiel marcó el que parecía ser el gol del triunfo, pero el VAR lo anuló por una mano previa de Milton Delgado.
Sin embargo, la discusión más fuerte llegó en la última jugada del partido. Un remate impactó directamente en la mano de Romero dentro del área brasileña, pero desde el VAR no convocaron al árbitro para revisar la acción y el encuentro terminó igualado entre fuertes protestas.
Con este empate, Boca llegó a las siete unidades y ocupa la segunda posición del grupo, aunque todavía restan disputarse otros encuentros. En la última jornada recibirá a Universidad Católica en un partido decisivo donde estará obligado a ganar para seguir soñando con los octavos de final.
