En una jornada parlamentaria marcada por la extrema paridad y las estrategias cruzadas, el oficialismo logró abrir la sesión especial de este miércoles en la Cámara de Diputados. La Libertad Avanza (LLA) debió batallar hasta el último instante para alcanzar el quórum de 129 legisladores necesarios, con el doble propósito de avanzar en el tratamiento del recorte de subsidios a las tarifas de gas para hogares ubicados en “zonas frías” y, al mismo tiempo, neutralizar la embestida opositora que pretendía interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El inicio del debate estuvo rodeado de suspenso. Cuando restaban apenas ocho minutos para el límite reglamentario, el tablero marcó el número clave gracias a la presencia de los diputados tucumanos del bloque Independencia —alineados con el gobernador Osvaldo Jaldo— y de los representantes salteños y misioneros de Innovación Federal, referenciados en Gustavo Sáenz y Carlos Rovira, respectivamente. Asimismo, el aporte de los legisladores sanjuaninos que responden al mandatario Marcelo Orrego resultó indispensable para que el oficialismo destrabara la parálisis del recinto.
La negociación por las tarifas y el malestar de los gobernadores
La trastienda del quórum desnudó intensas negociaciones políticas entre la Casa Rosada y las provincias. Fuentes parlamentarias revelaron que el Gobierno nacional implementó una estrategia de “canje de subsidios por zonas cálidas a cambio de recortar los beneficios de las zonas frías”.
La efectividad de la maniobra se plasmó en bancas específicas:
El caso de Salta: El diputado salteño Bernardo Biella aportó al quórum sentándose junto a su bloque, a pesar de haber manifestado minutos antes que “Salta es más fría que Mendoza” y ratificar que votará en contra del proyecto oficial.
La postura de Catamarca: En contraste con otras provincias aliadas, los legisladores catamarqueños que responden al gobernador Raúl Jalil decidieron no dar quórum, una postura que encendió alarmas en el oficialismo y evidenció el malestar reinante entre los mandatarios provinciales y el presidente Javier Milei.
La resistencia del centro: Trascendió que gobernadores de peso como Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) instaron a sus legisladores a rechazar la ley. Bloques enteros de cordobeses, santafesinos, radicales alineados con Martín Lousteau y el socialismo decidieron ingresar al recinto recién después de que la radical jujeña María Inés Zigarán (ligada al gobernador Carlos Sadir) garantizara el quórum inicial.
Cruce de estrategias por la interpelación a Adorni
Una vez asegurado el inicio de la sesión, la oposición desplegó una estrategia de resistencia discursiva con el fin de prolongar los tiempos y forzar el inicio del horario fijado para la segunda sesión especial, enfocada exclusivamente en la interpelación a Manuel Adorni.
El jefe de la bancada de Unión por la Patria (UP), Germán Martínez, solicitó formalmente un cuarto intermedio para unificar los temarios y abrir paso al debate contra el jefe de Gabinete. Sin embargo, la iniciativa encontró una férrea resistencia por parte de Martín Menem, Nicolás Mayoraz y Silvana Giudici. Durante más de una hora, figuras de la oposición como Cecilia Moreau, Paula Penacca, Agustín Rossi, Esteban Paulón, Maximiliano Ferraro y Mónica Frade presionaron para que se votara la moción de Martínez, acusando a los libertarios de dilatar el debate de manera intencional para dejar vencer los plazos de la citación a Adorni.
Desde el oficialismo, Mayoraz y Menem argumentaron que no existían antecedentes reglamentarios para suspender una sesión especial en curso con el fin de iniciar otra. A su vez, acusaron a Martínez de coordinar una maniobra con el resto de los bloques opositores para trasladar la discusión al mismo día programado por el Gobierno.
Por su parte, la diputada de la izquierda, Myriam Bregman, cuestionó con dureza a ambos sectores por igual, afirmando que el oficialismo montó “una clase para intentar pasar el tiempo” para evitar la discusión sobre Adorni, mientras sugería la existencia de negociaciones previas entre el peronismo y los libertarios para reprogramar las sesiones.
Finalmente, a las 11:45 horas —con el plazo para tratar la interpelación formalmente vencido— Menem sometió a votación la moción opositora de Martínez. El oficialismo logró imponerse por 131 votos contra 111, sumando el respaldo de sus aliados y relegando al peronismo, la izquierda y una fracción de Provincias Unidas. Con este resultado, el riojano blindó el temario del Gobierno, lo que motivó el cierre irónico del diputado del PRO, Cristian Ritondo: “Presidente, no hagamos más Labor Parlamentaria porque discutimos lo mismo que en el recinto y perdemos el tiempo”.
