POR EL TRIBUNERO…(OJO QUE PUEDE SER UNA PREGUNTA SIN RESPUESTA)
Pablo Martel ha sido la excepción en estos últimos años que dirigió a nivel nacional a los clubes de Santiago del Estero. Dos etapas en Güemes, en una logrando ascensos y en la otra manteniendo la categoría; en Sarmiento también ascendió al Federal A y estuvo muy cerca de subir a la Primera Nacional. Hoy está en el Federal A con Alvarado de Mar del Plata y hasta tuvo ciclos en Juventud Antoniana y Chaco For Ever.
Después si miramos para los costados, o más para atrás, cuesta encontrar a un Director Técnico de Santiago del Estero con posibilidades de tomar las riendas de un equipo que participe en un certamen afista. No es una crítica para los dirigentes de Central Córdoba, Mitre, Güemes y Sarmiento, es la incógnita de muchos futboleros de nuestra provincia.
Escuela oficial de entrenadores con Licencia Conmebol en Santiago hay, cada vez son más los egresados y aparte cuentan con una gran capacidad para dirigir: desde planificar un entrenamiento profesional, una pretemporada, una temporada y hasta plasmar su modelo de juego. Se estudia, todo igual que el resto, desde Táctica y Estrategia hasta Video Análisis.
De seguro que conocen los jugadores para armar planteles acorde al presupuesto del club y pretensiones deportivas.
Sin embargo, hay algo que está generando desconfianza en buscar afuera a los entrenadores, pero que no se fundamenta por el momento. Es más, algunos clubes hasta para dirigir la Liga Santiagueña buscan de afuera.
No voy a tirar nombres porque la idea no es involucrar a nadie, pueden pensar que a esta columna me la pasó justamente algún DT local, y no nada que ver, me surgió la inquietud de porqué no se pide aunque sea un proyecto para dirigir en esas categorías.
Esta temporada hubiera sido una gran oportunidad, porque de los cuatro que nos representan a nivel nacional, solo uno mantuvo al entrenador: Lucas Pusineri en Central Córdoba a pesar de que no hizo una gran campaña.
No es que abra el paraguas, pero tampoco es darle con un caño a los directores técnicos de otras provincias, ellos no tienen nada que ver, es más, muchos se afincaron en Santiago y dejaron su huella en nuestro fútbol.
