Un grave episodio de violencia familiar salió a la luz durante la noche del martes en pleno centro santiagueño, cuando un niño de 11 años fue hallado solo y pidiendo ayuda en la vía pública tras escapar de su vivienda, por haber sido agredido físicamente por su padrastro.
Todo ocurrió cerca de las 23.30, cuando un conductor de Uber de 31 años encontró al menor desorientado en inmediaciones de Yrigoyen y Lugones. Al ser asistido, el niño manifestó que había decidido huir de su casa luego de sufrir golpes por parte de la pareja de su madre.
Ante la delicada situación, el chofer trasladó al menor hasta la Comisaría Comunitaria Nº 1, donde intervino personal policial de la zona Centro. Allí se activó el protocolo correspondiente por “menor en situación de vulnerabilidad”.
Minutos después se presentó el padre biológico del niño, de 39 años, quien quedó al tanto de lo sucedido y mantuvo contacto con las autoridades policiales y judiciales. El caso fue informado a la fiscal de turno, quien dispuso que se invite al progenitor a radicar la denuncia penal correspondiente.
