Tres amigos pedalearon 17.000 kilómetros en 9 meses por América para acompañar a la Selección Argentina en el Mundial
Yamandú Martínez, un entrerriano de 49 años, contó en exclusiva a Primera Mañana la increíble travesía que emprendió junto a dos amigos. Recorrieron 17 países durante casi un año y llegaron a Kansas, Estados Unidos, donde concentra la Selección Argentina.

Lo que comenzó como una idea entre amigos terminó convirtiéndose en una de las aventuras más extraordinarias que puede vivir un apasionado por el fútbol. Yamandú Martínez, de 49 años y oriundo de Gualeguaychú, Entre Ríos, relató en exclusiva para Primera Mañana cómo junto a Miguel y Vicente recorrió 17.000 kilómetros en bicicleta a través de América para llegar hasta el Mundial y acompañar a la Selección Argentina.

La travesía comenzó el 20 de agosto de 2025 y atravesó 17 países. Desde Argentina pasaron por Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice, México y finalmente Estados Unidos. En el camino enfrentaron alturas superiores a los 4.800 metros en la cordillera andina y recorrieron algunos de los paisajes más impactantes del continente.

El viaje no estuvo exento de dificultades. En Ecuador quedaron en medio de un contexto de extrema inseguridad provocado por motines carcelarios y atentados, mientras que en Colombia debieron refugiarse tras ser alertados sobre la explosión de un coche bomba a pocos kilómetros de donde se encontraban. “Uno no está preparado para todo esto. No somos ciclistas profesionales, somos aficionados. Duele todo, hay días muy difíciles, pero también son experiencias que quedan para toda la vida”, relató Martínez.

Finalmente, el pasado 2 de junio arribaron a Kansas, ciudad donde concentra la Selección Argentina. Allí lograron ingresar al hotel de la AFA y compartir un momento con integrantes del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni, además de Walter Samuel, Roberto Ayala y Pablo Aimar. “No lo considero un sueño cumplido. Fue una aventura. Estoy agradecido a la vida por haber llegado hasta acá”, concluyó emocionado.

“Dejar todo para perseguir una aventura: sacrificios, ahorros y una pasión sin límites”

Para concretar el viaje, Martínez debió tomar una decisión que pocos se animarían a asumir: renunciar a su trabajo. “Nadie te da un año de licencia”, explicó. Sin patrocinadores ni ayudas económicas, los tres amigos financiaron la travesía con sus propios ahorros y fueron resolviendo sobre la marcha los desafíos que se presentaban en cada país.

La aventura también puso a prueba sus vínculos familiares. Mientras Martínez emprendió el viaje sin hijos ni padres a cargo, uno de sus compañeros recibió una estricta autorización familiar para ausentarse durante un año. El objetivo era claro: disfrutar del camino sin apuros, aprovechando cada ciudad y cada experiencia que el continente les regalaba.

“Es un viaje para disfrutarlo. La vida es corta, sobre todo cuando uno llega a cierta edad. Cada persona encuentra su manera de vivir y de ser feliz”, reflexionó. Hoy, después de miles de kilómetros recorridos y con la Selección cada vez más cerca, los tres amigos pueden contar una historia que quedará marcada para siempre en sus vidas.

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