La historia detrás del invento marplatense que ayudó al Dibu Martínez
Lo que comenzó como un emprendimiento en Mar del Plata terminó llegando a la Selección Argentina. Dos jóvenes desarrollaron un protector para evitar lesiones en los dedos de los arqueros y, tras captar la atención de la AFA, su invento fue utilizado por Emiliano "Dibu" Martínez y otros guardametas del combinado nacional.

Una idea nacida en Mar del Plata, impulsada por la pasión por el deporte y la innovación, terminó llegando al máximo nivel del fútbol mundial. Leandro y Francisco, dos emprendedores argentinos, desarrollaron un protector de dedos para arqueros con el objetivo de prevenir lesiones y, en cuestión de meses, fueron contactados por la Asociación del Fútbol Argentino para que su producto llegara a Emiliano “Dibu” Martínez y al resto de los guardametas de la Selección.

El dispositivo fue diseñado para reducir el riesgo de hiperextensión, una lesión frecuente en los arqueros que ocurre cuando los dedos se doblan hacia atrás o hacia los costados tras un impacto fuerte con la pelota.

“Nuestro producto está pensado para prevenir la lesión de hiperextensión, que es cuando el dedo se va para atrás o para los costados de manera antinatural después de un golpe”, explicó uno de sus creadores.

 

La historia tomó un rumbo inesperado luego de que el invento comenzara a difundirse en redes sociales y medios especializados. Por aquellos días, Emiliano Martínez atravesaba una lesión en uno de sus dedos y los emprendedores comentaban en tono de broma la posibilidad de que el producto llegara a la Selección.

“¿Viste que el Dibu se rompió el dedo? Como recién habíamos salido al mercado, le dije a mi socio: ‘¿Te imaginás que nos llaman de la AFA?'”, recordó Leandro.

Lo que parecía una fantasía se convirtió en realidad poco tiempo después. Mientras compartía un café con su padre, comenzó a recibir llamadas y mensajes de un número desconocido. Del otro lado estaba Marcelo Asterbat, director de Compras de la AFA.

“Al principio pensé que era una joda. Pero me llamó y me dijo: ‘Soy Marcelo Asterbat, me pidieron tu producto, es para el arquero de la Selección’. Casi me quedo sin aire. Me emocioné muchísimo”, relató.

A partir de ese momento, el protector desarrollado en Mar del Plata pasó a formar parte del equipamiento utilizado por los arqueros argentinos. Para sus creadores, el reconocimiento representó la confirmación de que el esfuerzo y las largas jornadas de trabajo habían dado sus frutos.

“Estuvimos laburando día y noche para perfeccionar el producto. Nunca imaginamos que iba a llegar tan lejos”, aseguraron.

La historia de Leandro y Francisco es una muestra de cómo la innovación, la perseverancia y el talento argentino pueden abrir puertas impensadas, incluso hasta llegar a colaborar con el arquero campeón del mundo y uno de los máximos referentes de la Selección Argentina.

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