Celeste, una rosarina que vive en México desde hace siete meses, expuso públicamente una grave situación de abuso de confianza, hurto y violencia física que vivió en Tulum, a manos de un santiagueño. Se trata de Juan Cruz Coronel, a quien acusa de seguir un reiterado modus operandi para acceder a la vivienda de sus víctimas y despojarlos de sus bienes.
En diálogo con Info del Estero, la damnificada dijo que conoció al santiagueño, cuando él inició un noviazgo con su amiga y compañera de departamento en la ciudad costera. Tras meses de convivencia y de ganarse la confianza de ambas, la relación de pareja se terminó.
Sin embargo, luego de que las jóvenes se mudarán, Celeste se dio cuenta de que le faltaba una importante suma de dinero. “Él sabía perfectamente nuestros planes y también conocía muchos detalles de nuestra vida cotidiana”, comentó la rosarina.

A su vez, dijo que Coronel era la “única persona ajena a la casa que tenía acceso” a sus cosas. Y de pronto, todo los rumores que había escuchado sobre el sospechoso, cobraron sentido.
“Ya existían comentarios y advertencias de situaciones similares ocurridas con otras personas, aunque cuando lo conocimos nos contó una versión completamente distinta de esas historias”, argumentó la damnificada.
A su vez, sostuvo que pese a la “mala espina” sobre el novio de su amiga, decidió confiar. “Mi intuición me había dicho desde el principio que fuera cautelosa, pero con el tiempo logró generar confianza. Hoy entiendo que fui una persona más que confió donde no debía”, agregó.
Más adelante, reveló que después de enterarse del faltante de dinero, encontró a Coronel en su lugar de trabajo, pero decidió no reaccionar. “No hice ningún escándalo porque en ese lugar también trabajaba uno de mis mejores amigos y no quería perjudicarlo. Sin embargo, recuerdo perfectamente que cuando me vio evitó mirarme a los ojos y actuó de una manera muy distinta a la habitual”, relató.

Agresión física
La joven comentó que no era su intención hacer pública esta situación porque quería “decirle las cosas en la casa” al presunto estafador. “Quería preguntarle cómo había sido capaz de traicionar la confianza de personas que le habían abierto las puertas de su casa”, dijo.
Hace unos días, ambos se cruzaron en Tulum y decidió confrontarlo. Él reaccionó de forma agresiva; la sujetó de los brazos y comenzó a insultarla. “Yo reaccioné en medio de la discusión y la situación terminó volviéndose física. Gracias a la intervención de amigos que estaban presentes, el conflicto no pasó a mayores”, contó.
Múltiples denuncias
Una vez que la joven hizo una acusación pública, el caso de Coronel se volvió muchos más amplio. Celeste reveló que comenzó a recibir mensajes de “muchísimas personas” que le contaban su mala experiencia con el mismo sujeto.
Los relatos llegaban de “Bariloche, Santiago del Estero, Playa del Carmen, Tulum y otros sitios”, según indicó. “Personas que ni siquiera se conocían entre sí, pero que relataban experiencias extremadamente parecidas”, añadió.

El modus operandi, de acuerdo a los testimonios, consiste en generar confianza en una persona, integrarse a su círculo íntimo, ganarse su afecto y luego aprovecharse de esa cercanía para cometer ilícitos materiales.
La joven indicó que no hace estas denuncias públicas por “venganza”, sino porque le hubiera gustado que “alguien me advirtiera a mí cuando llegué sola a un país nuevo”.
“Cada persona sacará sus propias conclusiones. Yo simplemente estoy contando lo que viví, lo que observé y lo que decenas de personas me compartieron después de que decidí hablar. Si algo aprendí de toda esta situación es que la confianza es algo muy valioso. Y cuando alguien la rompe, el daño va mucho más allá de lo material”, expresó.
Finalmente, agradeció “a todas las personas que se animaron a compartir sus historias”.
