El deterioro del poder adquisitivo y el incremento en el costo de vida consolidaron al crédito como un recurso de supervivencia indispensable para el consumo cotidiano. Un relevamiento de alcance nacional reveló que el 61,9% de los argentinos tomó algún tipo de deuda o crédito durante los últimos seis meses.
Lo más alarmante del informe es que, entre quienes se endeudaron, el 53,7% lo hizo con el único objetivo de cubrir necesidades básicas como alimentos, medicamentos y vestimenta.
Los datos se desprenden del Monitor de Opinión Pública correspondiente al mes de julio, elaborado por la consultora Zentrix. El estudio evidencia una transformación estructural en el uso del financiamiento: lejos de utilizarse para la compra de bienes durables o proyectos personales a largo plazo, el crédito se transformó en la vía de escape de los hogares para hacer frente al día a día.

Los motivos de la deuda: alimentos, servicios y la brecha salarial
El desglose de los motivos que llevaron a las familias a financiarse refleja la urgencia económica que atraviesa gran parte de la sociedad. Detrás de la imposibilidad de pagar los alimentos básicos (53,7%), el aumento en las tarifas de los servicios públicos se posicionó como el segundo factor disparador de endeudamiento, alcanzando al 23,1% de los consultados.
Apenas un 11,5% de los encuestados tomó un préstamo para la adquisición de bienes durables y solo un 7,6% lo destina a emergencias o imprevistos de salud. Asimismo, la encuesta determinó que dos de cada tres argentinos (66%) agotan la totalidad de sus ingresos antes o al llegar al día 20 del mes, mientras que un abrumador 87,4% percibe de forma directa que su salario o haber mensual pierde de forma constante contra la inflación.
El impacto en los jóvenes y la trampa del financiamiento informal
El segmento joven de la población —de entre 18 y 39 años— es la franja etaria más golpeada por la crisis de liquidez. De acuerdo con las métricas del informe, el 77% de los jóvenes tuvo que endeudarse en el último semestre y un preocupante 85,5% reconoce que se queda sin ingresos antes de cumplir los primeros 20 días del mes.
Esta situación empujó a este grupo de la sociedad a volcarse con mayor frecuencia hacia el crédito informal:
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Financiamiento informal: Un 35,8% de los jóvenes acudió a prestamistas particulares o financieras no reguladas, asumiendo costos financieros elevados.
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Dificultad de pago: El 28,9% de los endeudados generales admite que le cuesta mucho afrontar las cuotas, el 12% registra mora o atrasos y un 6,4% declara que directamente no puede pagar.
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Visión del crédito: Más del 55% de los participantes considera que las tasas de interés actuales convierten al endeudamiento en una auténtica “trampa” para la economía familiar.
