Una publicación realizada en Facebook puso foco sobre los denominados “círculos de dinero”, un sistema que, si bien no es idéntico al caso PETA, presenta características que despertaron preocupación entre los usuarios por su similitud con mecanismos de captación de fondos que en el pasado terminaron con importantes pérdidas económicas.
La consulta fue realizada por una mujer que relató la situación que atraviesa una conocida suya, quien decidió ingresar a un supuesto círculo semanal de $30.000 y abonó la primera cuota con la expectativa de recuperar el dinero junto con una ganancia.
Sin embargo, según explicó, dos integrantes abandonaron el grupo antes de completar el circuito y la organizadora le habría ofrecido únicamente trasladarla a un círculo mensual de $80.000, asegurándole que allí cobraría primero.
El inconveniente surgió cuando la participante manifestó que esa alternativa no le resultaba conveniente y solicitó la devolución del dinero ya aportado. Siempre de acuerdo con la publicación, la respuesta fue que el dinero no era reembolsable.
La insólita respuesta de la creadora del “círculo de dinero”
“La que realiza el círculo, ¿se tiene que hacer cargo si personas se bajan? Si no puede realizarlo, ¿debería devolver a las que sí pusieron?”, planteó la usuaria en la red social.
La publicación rápidamente comenzó a recibir comentarios de personas que recomendaron extremar las precauciones antes de ingresar a este tipo de esquemas, especialmente cuando el dinero depende del ingreso o permanencia de nuevos participantes.

¿Qué relación tiene con el caso PETA?
Aunque se trata de mecanismos diferentes, muchos usuarios recordaron el caso PETA, una plataforma que tuvo fuerte repercusión en Santiago del Estero y otras provincias, donde cientos de personas invirtieron dinero atraídas por la promesa de obtener elevados rendimientos en poco tiempo.
Con el paso de los meses, numerosos participantes denunciaron que no pudieron recuperar el capital invertido ni las ganancias prometidas, dando lugar a investigaciones judiciales y a múltiples denuncias por presuntas estafas.
Si bien los llamados círculos de dinero, telares de la abundancia o sistemas similares no funcionan exactamente igual que PETA, ambos comparten un elemento que suele generar preocupación: la sostenibilidad del sistema depende, en gran medida, del ingreso constante de nuevos participantes o del cumplimiento de aportes por parte de todos los integrantes.
¿Qué son los “telares de la abundancia” o círculos de dinero?
Los llamados telares de la abundancia, mandalas o círculos solidarios son esquemas donde un grupo de personas realiza aportes económicos con la expectativa de que, al avanzar dentro de la estructura, recibirá una suma mayor.
El problema aparece cuando algunos integrantes abandonan el sistema o dejan de realizar los pagos comprometidos, ya que ello puede impedir que quienes esperan cobrar finalmente recuperen su dinero.
Especialistas en defensa del consumidor y organismos financieros recomiendan desconfiar de cualquier sistema que prometa ganancias rápidas y cuyo funcionamiento dependa del ingreso permanente de nuevos participantes, ya que este tipo de mecanismos puede volverse insostenible con el tiempo.
¿Qué hacer antes de entregar dinero?
Antes de participar en cualquier sistema de inversión o círculo de aportes, se aconseja:
- Solicitar un contrato o documento que establezca claramente las condiciones.
- Verificar quién organiza el sistema y si existe respaldo legal.
- Desconfiar de promesas de ganancias aseguradas o demasiado elevadas.
- No entregar dinero si no existen garantías claras sobre su devolución.
Hasta el momento, la situación difundida corresponde a una denuncia realizada por una usuaria en Facebook y no implica, por sí sola, la existencia de un delito o una estafa comprobada. No obstante, el caso volvió a instalar el debate sobre este tipo de esquemas y reavivó el recuerdo de PETA, un antecedente que aún permanece presente en la memoria de muchos santiagueños.
