La investigación por el secuestro de 37 kilos de cocaína durante el Operativo Lapacho, en el límite entre Tucumán y Santiago del Estero, dio un giro inesperado al confirmarse que la droga ya había sido incautada en una causa anterior y permanecía bajo custodia judicial.
El cargamento era transportado en un camión conducido por un hombre oriundo de Orán, Salta, quien habría declarado que la cocaína le fue entregada por una persona vinculada a una fuerza de seguridad y que debía ser trasladada hasta Las Termas de Río Hondo.
Los investigadores detectaron que los panes presentaban numeraciones y perforaciones características de las pruebas realizadas durante procedimientos oficiales, un detalle que refuerza la hipótesis de que la droga formó parte de un decomiso previo antes de volver al circuito ilegal.
Ahora, la Justicia intenta reconstruir cómo el cargamento salió de la cadena de custodia y quiénes facilitaron su regreso al mercado narco. La pesquisa también busca identificar a los responsables de la maniobra y determinar si existieron complicidades dentro de organismos encargados del resguardo de la evidencia.
