En Santiago del Estero el caso “PETA” sigue siendo motivo de charlas de sobremesa. Todos conocemos a alguien que ha caído en este entramado y al mismo tiempo miles que prefieren el silencio, ya que es algo que a muchos avergüenza ante la frase “eh chango, como vas a ser tan boludo de haber creído eso y haber puesto plata ahí”. Pero en las últimas horas salió a la luz un caso que muchos, erróneamente, lo vinculan, en referencia a la mega estafa millonaria perpetrada por el tucumano Franco David Alderete, que dejó un tendal en Tucumán, Santiago, Salta, Rosario, Córdoba y se siguen sumando damnificados luego de la publicación de Info del Estero.

En el caso del empresario tucumano, dedicado al rubro de los suplementos para gimnasios es el clásico “esquema Ponzi”, mientras que “PETA” es la típica “estafa piramidal” y aquí, en Info el Estero te contamos sus diferencias y como no caer en este tipo de fraudes que luego devienen en delitos económicos complejos con largas investigaciones judiciales y que muchas veces no garantizan la recuperación del dinero o bienes invertidos.
El “esquema Ponzi” toma su nombre de Carlo Ponzi, un célebre estafador italiano de la década del 20 del siglo pasado, que ideo un sistema de estafas que fue tan grande que tomo su nombre para siempre. El mismo consiste en un fraude financiero donde se les paga a los inversores antiguos con el dinero aportado por nuevos inversores, en lugar de generar ganancias reales.
Este sistema consta de cuatro pasos que son la promesa, los primeros pagos, el engaño y el colapso final. Con la promesa se atraen a las victimas ofreciendo rentabilidades altas, que superan notablemente las de los bancos y en poco tiempo, con el engaño de “inversiones seguras”. Este es el caso que destapamos días atrás, que se investiga en Tucumán y que tiene como apuntado a Franco David Alderete.

Fernanda Cordero, una santiagueña damnificada lo relató en primera persona y con su testimonio y ahora denuncia, al igual que muchas otras, se investiga en los tribunales tucumanos: “hago esto para que nadie más caiga en esta trampa”, afirmó. La misma Cordero aseguró que existieron unos primeros pagos, que es el segundo de los pasos, con lo cual se genera confianza y los primeros inversores reciben los rendimientos prometidos rápidamente, animándolos a invertir más dinero.
Se trata de un claro engaño, siendo este el tercer paso, ya que no existe ningún negocio real ni ganancias legítimas. El dinero simplemente se recicla: los fondos de los nuevos incautos se usan para pagar a los primeros inversores y esto lleva, invariablemente, al cuarto paso que es “el colapso”, que se da cuando el sistema es insostenible matemáticamente. Se desmorona de inmediato cuando el flujo de nuevos participantes se detiene o cuando una gran cantidad de inversores intenta retirar su capital al mismo tiempo.
La denominada “estafa piramidal”, como fue “PETA” en esta provincia, tiene un punto en común con el “esquema Ponzi” y es que también se usa el dinero de los nuevos aportantes para sostener a los primeros. En el año 2022 el diario LA NACION hizo una nota explicando estas diferencias y en uno de sus párrafos consignó que “al igual que los esquemas piramidales, los sistema Ponzi requieren de un flujo constante de entrada de dinero para mantenerse a flote. Pero, a diferencia de los esquemas piramidales, los inversores de un esquema Ponzi no suelen tener que reclutar nuevos inversores para obtener una parte de los ‘beneficios’”.

El “esquema piramidal” es un modelo de negocio fraudulento donde los participantes obtienen ganancias únicamente por “reclutar” a nuevos miembros, y no por la venta de bienes o servicios reales. El sistema colapsa inevitablemente cuando es imposible seguir sumando personas, provocando que la mayoría pierda su dinero. Esto se sostiene utilizando el dinero de los nuevos inversores para pagar los supuestos rendimientos de los participantes más antiguos. Suelen tener un crecimiento exponencial que las hace insostenibles matemáticamente.
Pero, ¿cómo se puede evitar el fraude según la CNV (Comisión Nacional de Valores?
• Hacer preguntas: Las personas estafadoras cuentan con que no se investigue antes de invertir y por ello, presionan para que se tome la decisión de invertir rápidamente. Para evitarlo, es fundamental investigar a quien se le da el dinero para que lo invierta. No basta con que se le pida más información o referencias: los defraudadores no tienen ningún incentivo para aclarar las cosas.
• Investigar antes de invertir: Los correos electrónicos no solicitados, los anuncios y los comunicados de prensa de las empresas no deben utilizarse nunca como única base para las decisiones de inversión. Si la empresa se encuentra bajo el ámbito de competencia de la CNV y ofrece productos o servicios legales, se debe encontrar toda su información en la Autopista de la Información Financiera.
• Conocer al vendedor: Es importante dedicarle algún tiempo a investigar a la persona que promociona la inversión. Averiguar siempre si los vendedores de valores que se ponen en contacto están autorizados a negociar esos valores y/o asesorar en el país y si ellos o sus empresas han tenido problemas con los reguladores o con otras personas inversoras.
• Desconfiar de las ofertas no solicitadas: Tener especial cuidado con propuestas no solicitadas para invertir en una empresa, alabadas solo en Internet, pero sin encontrar información financiera actualizada sobre ella a partir de fuentes independientes. Desconfiar si alguien recomienda inversiones en el extranjero u off-shore. Si algo sale mal, es más difícil averiguar qué ha pasado y localizar el dinero enviado al extranjero.
• Protegerse en Internet: Las redes sociales y los sitios en línea ofrecen una gran cantidad de oportunidades para las personas estafadoras. Es recomendable hacer una configuración de privacidad restrictiva, mantener una contraseña fuerte y estar atentos a quienes se acepta como amigos.
• Saber qué buscar: Informarse sobre los distintos tipos de fraude y las señales de alarma que pueden indicar uno en las inversiones.
