El caso de violencia de género fue denunciado tras un episodio ocurrido durante la madrugada del domingo en una vivienda del barrio Villa del Carmen. La víctima, una empleada judicial, señaló que había concurrido cerca de las 22 del sábado al domicilio de su novio, un hombre de 44 años de apellido Reynoso, con quien mantenía una relación sentimental desde hacía ocho años, aunque sin convivir. De acuerdo con su relato, la agresión comenzó alrededor de las 5 de la mañana después de que el acusado tomara su teléfono sin autorización y revisara conversaciones personales.
La mujer explicó que durante la noche habían compartido una cena junto al hijo mayor del denunciado y un cuñado, quienes abandonaron la vivienda alrededor de las 4. También sostuvo que su pareja regresó de un campeonato de fútbol luego de haber ingerido bebidas alcohólicas y que, una vez solos, comenzó a manipular su celular. La situación cambió cuando el hombre escuchó un mensaje de audio enviado por una expareja de la denunciante.
Según la presentación judicial, la reacción fue inmediata y extremadamente violenta. La víctima afirmó que Reynoso la sujetó del cabello, intentó ahorcarla mientras estaba sobre la cama y luego le aplicó un golpe de puño en el ojo derecho. Agregó que, cuando trató de escapar, volvió a ser reducida y terminó siendo expulsada de la vivienda sin ropa mientras el acusado le decía: “Una puta debe andar desnuda”. Durante el forcejeo también sufrió lesiones en una mano y una rodilla tras caer al suelo.
Violencia de género: cómo logró escapar la víctima
De acuerdo con la denuncia, la mujer alcanzó a solicitar un viaje mediante la aplicación Uber antes de abandonar el inmueble. Una vez en su domicilio, sus hijos advirtieron las lesiones que presentaba y su hija mayor decidió escribirle al acusado por WhatsApp para exigirle explicaciones por lo ocurrido.
La denunciante aseguró que el hombre respondió con amenazas y posteriormente bloqueó el contacto. Además, manifestó sentir temor por posibles represalias, ya que el acusado vive solo, aunque tiene familiares en las inmediaciones de su domicilio.
La causa quedó en manos de la fiscal de Género, Judith Díaz, quien fue informada de la denuncia y dispuso la continuidad de las actuaciones judiciales para avanzar con la investigación de los hechos denunciados y determinar las responsabilidades correspondientes.
Con la intervención de la Fiscalía de Género, la investigación buscará esclarecer lo ocurrido durante la madrugada del domingo. Mientras tanto, la denuncia por violencia de género continúa su curso judicial y el acusado permanece imputado en el marco de las actuaciones iniciadas.
