Crece el fenómeno del “Súper El Niño” en Argentina: calor extremo y lluvias intensas desde agosto 2026
El fenómeno de El Niño despierta una enorme preocupación en la Organización Meteorológica Mundial (OMM) debido a las graves consecuencias climáticas que podría ocasionar. Por su parte el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó lo que podría ocurrir en Argentina y el NOA.

Científicos y meteorólogos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) encendieron las alarmas al confirmar que el avance del denominado fenómeno de “Súper El Niño” está mostrando una intensificación sin precedentes en el océano Pacífico. Esta anomalía térmica, caracterizada por un calentamiento extremo de las aguas superficiales ecuatoriales, tendrá un impacto directo en la atmósfera y comenzará a manifestarse con fuerza en Argentina a partir de agosto de 2026, interrumpiendo abruptamente el ciclo de frío invernal.

Particularmente, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indicó a través de un reporte emitido el 12 de junio que “los primeros impactos suelen registrarse en la región ecuatorial, para luego extenderse hacia otras zonas del planeta, incluido el hemisferio sur y, por ende, la Argentina”.

Se prevé que en Santiago del Estero las habituales jornadas templadas de agosto muten rápidamente hacia olas de calor extremo combinadas con tormentas eléctricas de variada intensidad.

Fenómeno “El Niño”. Foto: página oficial del SMN.

Qué es un “Súper El Niño” y por qué preocupa a los científicos en 2026

Los vientos alisios que empujan el agua cálida hacia el oeste disminuyen su intensidad o incluso invierten su dirección. El agua más cálida comienza a acumularse en el Pacífico central y se extiende hacia las costas de Perú. Si el calentamiento en el océano persiste durante varios meses, la atmósfera comienza a responder frente al estímulo de energía. Esto modifica la circulación existente y se desarrolla la fase cálida del ENOS: El Niño.

De acuerdo con los informes técnicos analizados por portales especializados, la corriente de chorro que transporta la humedad hacia el continente americano se verá fuertemente potenciada. Esto se traducirá en un bloqueo de los frentes fríos polares y en una apertura masiva para el ingreso de masas de aire tropicales y húmedas procedentes de la cuenca amazónica. El resultado directo para el centro y norte de la Argentina será una transición estacional acelerada, donde la primavera prácticamente se diluirá ante el avance prematuro de condiciones veraniegas severas.

Calor extremo y máximas sofocantes: El impacto térmico en el NOA

Para la región del Noroeste Argentino (NOA), y de forma muy particular para Santiago del Estero, el principal indicador del Súper El Niño se manifestará a través del termómetro. Los modelos predictivos del SMN sugieren que las temperaturas máximas durante el mes de agosto de 2026 se ubicarán sistemáticamente por encima de los 30°C, acompañados por noches con marcas térmicas elevadas que dificultarán el alivio ambiental.

  • Bloqueo de frentes secos: Las masas de aire gélido que caracterizaron a junio y julio desaparecerán por completo, siendo reemplazadas por una persistente circulación de viento norte.

  • Humedad inusual: A diferencia de los agostos tradicionales, caracterizados por la sequedad y los vientos con tierra, este año se registrará una elevada sensación térmica debido al constante ingreso de humedad ambiental.

  • Picos de radiación: Se prevé que los índices de radiación ultravioleta comiencen a registrar niveles de alerta naranja de forma anticipada, obligando al sistema de salud a emitir recomendaciones tempranas para evitar golpes de calor.

Lluvias intensas y riesgo de inundaciones en Santiago del Estero

El segundo vector de peligro asociado a este fenómeno global radica en la modificación del régimen de precipitaciones. Santiago del Estero podría ingresar de forma paulatina en un ciclo húmedo donde las tormentas, acompañadas de caída de granizo y ráfagas de viento, se volverán recurrentes.

La llegada adelantada de las lluvias genera un panorama de luces y sombras para el interior provincial. Por un lado, el aporte hídrico significará un alivio indispensable para los perfiles de suelo castigados por las sequías previas, favoreciendo la planificación de las campañas de siembra gruesa de maíz y soja. Sin embargo, la intensidad con la que se prevé que caiga el agua en períodos cortos de tiempo enciende las luces amarillas ante el peligro de lavado de nutrientes, erosión hídrica y complicaciones logísticas para el transporte terrestre en los caminos rurales santiagueños.

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