“Solo comeríamos dulce de leche”: Milei volvió a defender la apertura de importaciones

Javier Milei reavivó la polémica en torno a: industria nacional vs. importaciones. El mandatario volvió a defender la apertura irrestricta de esta última y dio un argumento poco afortunado. Durante una entrevista con Radio Now, dijo que Argentina solo produce dulce de leche y biromes, lo que generó revuelo en el arco político y empresarial.

En el transcurso del reportaje, Milei arremetió contra quienes cuestionan la viabilidad de sus reformas con argumentos nacionalistas. “Escuché esa imbecilidad de que eso es una medida tomada de otro país“, disparó.

Seguidamente utilizó de ejemplo de una de las principales potencias europeas: “Fíjese, vio que Suiza es uno de los países más prósperos del mundo. ¿Qué produce Suiza? Turismo, relojes, chocolates, cortaplumas y servicios financieros. Y, bueno, ocasionalmente, un gran jugador de tenis. Entonces, cuando usted entra en un supermercado en Suiza, todo es importado“.

“Andaríamos con biromes en colectivo”

Para continuar con su puno, el presidente apeló a una ironía para graficar lo que ocurriría si los países optaran por el proteccionismo económico o el consumo exclusivo de lo propio. “Si los suizos hicieran eso, se morirían de hambre o estarían en un estado de obesidad flagrante porque solamente comerían chocolate”, amplió.

Sin embargo, el planteo más repudiado fue el que aludía a la estructura fabril y agropecuaria de nuestro país, que dejaba de lado a sectores estratégicos como el automotriz, el tecnológico, el agroindustrial o el de laboratorios. “Bueno, nosotros en Argentina solamente comeríamos dulce de leche. Tendríamos unos problemas de sobrepeso tremendos porque sería lo único que comeríamos. Y andaríamos con biromes en colectivo nada más. O sea, no tenemos muchas más cosas”, concluyó.

Las afirmaciones presidenciales, replicadas por portales como La Política Online, fueron interpretadas por dirigentes de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y cámaras industriales como una muestra de rechazo hacia el entramado productivo nacional. Pues, la baja de aranceles a productos extranjeros y la caída del consumo interno mantienen en alerta a las fábricas de todo el territorio.

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