Un verdadero momento de terror se vivió este viernes a bordo del vuelo FR1879 de Ryanair, que había partido desde Salónica (Grecia) con destino a Memmingen (Alemania). Cuando la aeronave ascendía hasta unos 16.000 pies de altura, una ventanilla se rompió o se desprendió por causas que todavía se investigan, lo que generó una brusca despresurización de la cabina.
La diferencia de presión provocó una fuerte succión que arrastró parcialmente a un pasajero hacia el exterior del avión. Según relataron testigos, el hombre quedó con la cabeza y parte del torso fuera de la aeronave, mientras permanecía sujeto únicamente por el cinturón de seguridad. Su esposa y otros pasajeros lograron sostenerlo hasta que la situación pudo ser controlada.
Los ocupantes describieron escenas de pánico. Tras un fuerte estruendo, similar al estallido de un neumático, las máscaras de oxígeno descendieron automáticamente mientras la tripulación activaba los protocolos de emergencia y preparaba el regreso inmediato al aeropuerto de partida.

Cómo ocurrió el incidente en el vuelo de Ryanair
De acuerdo con los primeros testimonios, la rápida reacción de los pasajeros fue determinante para evitar una tragedia. Una mujer que viajaba en el avión aseguró que el pasajero “tenía la cabeza fuera del avión” mientras varias personas hacían fuerza para impedir que fuera arrastrado completamente por la corriente de aire.
Datos del sistema de seguimiento AirNav Radar indican que la aeronave permaneció aproximadamente una hora y trece minutos en vuelo antes de aterrizar nuevamente en Salónica. El avión involucrado era un Boeing 737-800, operado por Malta Air para Ryanair, con alrededor de 18 años de servicio.
Tras el aterrizaje, el hombre recibió atención médica. Medios europeos informaron que sufrió lesiones en el cuello, abrasiones, quemaduras por fricción ocasionadas por el flujo de aire y un fuerte impacto psicológico. Algunas publicaciones señalaron que se trata de un ciudadano serbio de 61 años, aunque esa información no fue confirmada oficialmente por las autoridades.
Ryanair emitió un comunicado en el que confirmó que el vuelo regresó a Salónica luego del desprendimiento de una ventanilla. La empresa indicó que el aterrizaje se realizó sin inconvenientes y que posteriormente dispuso otra aeronave para completar el traslado de los pasajeros hacia Alemania.
