De gatos y pajarracos

Por Walter Ortiz Vieyra

La prestigiosa revista The Economist, califica las democracias de 165 países según parámetros que van desde: procesos electorales, libertades civiles, funcionamiento del gobierno, participación y cultura política. En este ranking Argentina se encuentra en el puesto 49 a nivel global y cuarta en Latinoamérica, calificada como una “Democracia Imperfecta”, esto supone, elecciones libres y ejercicio de libertades individuales con respeto a la mayoría de los derechos ciudadanos. Estos datos son del 2025. ¿En qué puesto estará este año?

La parte de elecciones libres y libertades individuales podríamos decir que se respeta, hasta ahora, aunque existen, como en todas las cosas, ciertos condicionamientos que podrían modificar estas instituciones democráticas.

Para mirar esto con alguna perspectiva propongo hacerlo desde el atalaya de la historia para escudriñar esta parte “imperfecta” de nuestra democracia y la relación con otros regímenes no tan lejanos en tiempo y espacio.

En una oportunidad, casi al pasar, en este scroleo, que es el nuevo mojar el dedo y pasar la página, vi una fotografía cuyo epígrafe anunciaba el lanzamiento de “Las Fuerzas del Cielo, el Brazo Armado de Javier Milei”. Nos hemos acostumbrado tanto al desquicio que no me hubiera llamado la atención especialmente a no ser por la estética que mostraba la foto del acto en cuestión. Estandartes en un bordeaux, o bordó castellanizado, y letras doradas en clara alusión al Imperio Romano. La distribución de los estandartes y estrado de oradores rememoran a los más reconocidos totalitarismos. En medio de todo eso el clásico zoomorfismo tan típico de las derechas, águilas y leones rampantes. El águila como representación de poder supremo, majestad y autoridad, no por nada el mismo Milei dijo que él y sus acólitos son superiores en todo, hasta estéticamente (cuestión que no se ha podido comprobar hasta ahora). Pero tampoco es cualquier águila, no existe en la naturaleza, como la que representa a los EEUU, sino que es producto de una síntesis en la que tampoco falta el circulo en el que el Tercer Reich colocaba la esvástica, en esto se parece más a la Reichadler. Podrían haber usado el cóndor, en todo caso que es más representativo de nuestras tierras, pero obviamente no resulta interesante a las aspiraciones imperiales de La Libertad Avanza.

No podía estar ausente el león que también se presenta como una síntesis y simboliza realeza, autoridad y soberanía… ah, y fuerza mental.

Estos animales a los que la heráldica les ha atribuido cualidades, en realidad, para confrontarse con los oponentes, para quienes también existe una representación zoológica. En ese ecosistema deleznable podemos encontrar ratas, serpientes, simios, burros, mandriles y otras alimañas usadas para desacreditar a contrarios o a quienes sencillamente no estén alienados a sus ideas. Y no, no es un error, no quise escribir “alineados a sus ideas”, porque es justamente lo que hacen, alienar que es limitar o condicionar la personalidad por medio de factores externos, ya sean políticos, económicos y/o culturales. Justamente está, la tan consabida “Batalla Cultural” en la que se defienden ideas como la meritocracia, la individualidad, el salvarse uno mismo, pero bajo las normas de un mesianismo expresado en imágenes que recuerdan, y mucho, a los totalitarismos de Hitler y Mussolini. Puede verse a los líderes en armaduras medievales portando estandartes o banderas conduciendo una manada de leones; destruyendo con puños o martillos los símbolos de los oponentes, ya sean judíos o comunistas; Rayos solares que iluminan cual bendición celestial a los líderes en una clara declaración de que son los elegidos para “libertar” al pueblo.

Algunos dicen que estas estrategias son algo nuevo hechas con recursos viejos, yo creo que es la historia una vez más haciendo su rulo hacia delante, porque también dicen que la historia es lineal en el tiempo, yo sostengo que es una hélice interminable hacia delante, un rulo repitiéndose en algunas cosas, que obviamente no son iguales a las anteriores, pero sólo porque el tiempo y el espacio no son los mismos. No por nada vemos un resurgimiento de la derecha en el mundo y sobre todo en la región más cercana a nuestro país, un Espriella acomodándose en la piel de un tigre para asimilarse al otro gato que nos gobierna.

Las ideas creo que son las mismas, las estrategias son relativamente diferentes, la violencia ahora es de pantalla, a nivel neuronal, antes era levantar a las masas, ahora es anestesiarlas; la propaganda se hace una vez y luego se sostiene sola, sólo es cuestión de explicar con parábolas o metáforas simples problemas muy complejos, explicados casi para infantes.

La industria cultural sintetiza todo, lo acorta, lo resume y lo simplifica, el arte, la comunicación, la vida ha perdido la hermosa complejidad que le daba la belleza del misterio. No creo que todo tiempo pasado haya sido mejor, sólo creo que estamos volviendo a lo peor del pasado.

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