Condenaron a venezolanos de Omega, la red de estafas que operaba en Latinoamérica, por robarle US$ 100.000 a un empresario santiagueño

Una sofisticada maniobra delictiva que tenía como objetivo captar empresarios con promesas de millonarios préstamos terminó con dos ciudadanos venezolanos condenados por la Justicia de Santiago del Estero. Los acusados formaban parte de una organización conocida como la “Banda de la Caja Fuerte”, señalada por cometer estafas similares en distintos puntos de Sudamérica.

Las condenas fueron homologadas por la jueza de Control y Garantías María del Huerto Bravo Suárez, luego de que las partes acordaran un juicio abreviado. Saint Jhermaine Rodríguez Marrero recibió una pena de tres años de prisión efectiva, mientras que Jilbert Johan García Álvarez fue condenado a dos años de prisión en suspenso. La investigación estuvo a cargo de la fiscal Luciana Jacobo, junto a los fiscales Eliana Frías y Franklin Moyano.

En la causa también aparecen vinculados otro ciudadano venezolano, que ya había sido condenado semanas atrás, y Ana Mónica Ahumedo Blanco, quien permanece bajo arresto domiciliario en la provincia de Buenos Aires mientras avanza el proceso judicial.

El engaño comenzó con un supuesto préstamo de US$ 4 millones

De acuerdo con la reconstrucción realizada por el Ministerio Público Fiscal, la maniobra comenzó en septiembre de 2024. Los imputados contactaron a un empresario santiagueño de apellido Cadamuro, quien buscaba acceder a un financiamiento cercano a los US$ 4 millones.

Los delincuentes aseguraban representar a una empresa de inversiones llamada Omega Inversiones, que supuestamente operaba desde Buenos Aires. Para darle apariencia de legalidad al negocio, organizaron reuniones en oficinas especialmente acondicionadas con cartelería y documentación que simulaban pertenecer a la firma financiera.

Después de varias conversaciones, convencieron al empresario de que debía entregar US$ 100.000 como requisito previo para liberar el crédito.

La falsa caja fuerte y el robo

El encuentro definitivo se realizó semanas más tarde en un estudio jurídico ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. Allí los supuestos financistas llegaron con una caja fuerte que afirmaban contenía el dinero del préstamo.

Pero todo formaba parte del plan.

Según la investigación, en ese momento los acusados extrajeron armas de fuego, amenazaron al empresario y le quitaron los US$ 100.000. Luego escaparon del lugar, dejando a la víctima inmovilizada y una caja fuerte cuyo interior no tenía dólares, sino papeles y diarios cuidadosamente acomodados para simular fajos de billetes.

Una organización con conexiones internacionales

Los investigadores sostienen que la banda habría cometido maniobras similares en Buenos Aires, San Juan, Rosario, además de mantener vínculos con grupos que operaban en Colombia y Chile.

Las detenciones se concretaron en mayo de 2025 tras una serie de allanamientos realizados en La Matanza, Lomas de Zamora y San Martín, en la provincia de Buenos Aires.

Para esclarecer el caso, los fiscales reunieron una importante cantidad de pruebas mediante el análisis de cámaras de seguridad, registros telefónicos, reconocimiento facial y tareas de inteligencia que permitieron identificar a los sospechosos y reconstruir sus movimientos.

Durante los procedimientos fueron secuestrados tres vehículos y abundante material utilizado para simular fajos de dólares. Sin embargo, el dinero sustraído al empresario nunca fue recuperado.

Los condenados enfrentaban cargos por asociación ilícita y robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por actuar en poblado y en banda, delitos que finalmente quedaron comprendidos en el acuerdo de juicio abreviado homologado por la Justicia santiagueña.

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