Entre bombos, guitarras, violines y acordeones, hubo un momento que captó la atención de quienes acompañaban la Marcha de las Cuerdas y Fuelles. Con apenas 12 años, Felipe Acosta se convirtió en uno de los protagonistas de la jornada gracias a su talento con el acordeón.
Ubicado junto a un grupo de acordeonistas en la intersección de avenida Belgrano y Alsina, el joven músico interpretó distintas piezas que fueron recibidas con aplausos y ovación por los que participaban del evento cultural más importante de los 473 años de la “Madre de Ciudades”.
A su lado estuvo su mamá, quien siguió de cerca cada interpretación y compartió el orgullo por el camino que viene recorriendo su hijo. “Va a un profesor desde los 7 años”, contó, destacando la constancia y el esfuerzo que Felipe dedica al instrumento.
Lejos de ponerse nervioso por tocar frente a tantas personas, el pequeño se mostró feliz por formar parte de una de las expresiones culturales más representativas de Santiago del Estero.
“Me gusta estar aquí, disfruto de todo esto”, expresó Felipe con una sonrisa, reflejando el entusiasmo con el que vive cada presentación.
