El brote de ébola en el Congo sigue generando preocupación en África. El Ministerio de Comunicación y Medios de la República Democrática del Congo confirmó este sábado que la enfermedad provocó 864 muertes y alcanzó 2.181 contagios confirmados, consolidándose como una de las emergencias sanitarias más importantes que enfrenta actualmente el país. Solo durante las últimas 24 horas se registraron 56 nuevos casos y 36 fallecimientos.
Mientras las autoridades intentan contener el avance del virus, el sistema sanitario continúa bajo presión. El último reporte oficial indica que 722 pacientes permanecen internados o aislados, mientras que 412 personas lograron recuperarse y recibieron el alta médica. Además, el seguimiento epidemiológico alcanzó al 66,9% de los contactos estrechos, una estrategia considerada clave para reducir la propagación del virus.
La epidemia fue declarada oficialmente el 15 de mayo y, desde entonces, los especialistas advierten que el brote continúa en una etapa de “transmisión sostenida”, caracterizada por un incremento constante de contagios. El virus responsable corresponde a la cepa Bundibugyo del ébola, una variante que puede provocar cuadros graves y que mantiene una elevada tasa de mortalidad.

Brote de ébola en el Congo: las zonas donde el virus sigue avanzando
El informe oficial señala que el epicentro de la epidemia continúa siendo la provincia de Ituri, aunque el virus también mantiene circulación en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y el distrito de Tshopo, en el centro-norte del país.
Las autoridades sanitarias mantienen operativos de vigilancia epidemiológica, aislamiento de pacientes y seguimiento de contactos para intentar frenar la expansión de la enfermedad en las regiones más afectadas.
Uganda logró contener los casos importados desde el Congo
Mientras la situación sigue siendo crítica en territorio congoleño, Uganda informó una evolución favorable. El país vecino confirmó que el último paciente diagnosticado con ébola recibió el alta médica tras recuperarse completamente.
Según las autoridades ugandesas, durante este brote se registraron 20 casos, de los cuales 15 fueron importados desde la República Democrática del Congo, además de dos fallecimientos. Hasta el momento, no se reportó una expansión del virus hacia nuevas zonas del país.
Uno de los datos que más preocupa a los especialistas es que la enfermedad presenta una tasa de letalidad del 39,6%, lo que significa que cerca de cuatro de cada diez personas diagnosticadas con ébola fallecieron durante este brote.
