Orellana Lucca deslumbró con una peña inolvidable junto a Nahuel Pennisi, Carafea, Horacio Banegas y grandes invitados

La peña de Orellana Lucca volvió a confirmar por qué es uno de los encuentros musicales más esperados de julio en Santiago del Estero. Manuel Orellana y Rodolfo Lucca fueron los anfitriones de una noche que reunió a destacados artistas del folclore y la guaracha, en un espectáculo donde no faltaron las chacareras, las zambas, las vidalas y el baile del público de principio a fin.

La velada comenzó con las presentaciones de Kike Oyola y Sangre y Cuero, quienes fueron los encargados de abrir el escenario y poner en clima a los presentes. Luego llegó uno de los momentos más emotivos con Pato Herrera y Nati Barrionuevo, cuyas voces se fusionaron con notable calidad para interpretar un repertorio de vidalas y chacareras que cosechó una ovación.

El recorrido musical continuó con Enrique Marquetti, quien hizo vibrar al público con un repertorio que combinó chacareras y zambas, tanto clásicas como de su autoría. Su actuación fue el preludio ideal para la salida de los anfitriones, que desplegaron un show en el que alternaron sus grandes éxitos con canciones más recientes.

Orellana-Lucca junto a Penisi, Carafea y Horacio Banegas

Con el correr de los minutos, las sillas comenzaron a correrse y el espacio frente al escenario se transformó en una gran pista de baile. El público acompañó cada interpretación de Orellana-Lucca, cantando y bailando al ritmo de un repertorio que volvió a demostrar la vigencia del dúo santiagueño.

Uno de los momentos más esperados de la noche fue la aparición de Nahuel Pennisi, quien compartió escenario con los anfitriones para interpretar “El Cosechero”, una versión celebrada por todos los presentes. Más tarde continuó su actuación en solitario con “Toco y me voy”, despertando una nueva ovación y el acompañamiento del público.

El gran Horacio Banegas también la rompió en una noche que se vivió con una vibra muy especial. El club Juventud se mostró colmado y en pocos minutos se transformó en un gran patio santiagueño.

La grilla de invitados también tuvo la destacada participación de Carafea, quien aportó su sello personal con un puñado de zambas interpretadas con la sensibilidad que lo caracteriza.

El cierre estuvo a cargo de Dany Hoyos, quien puso el broche de oro a una peña que volvió a reunir a miles de personas alrededor de la música santiagueña. Con un escenario colmado de figuras y un público que no dejó de cantar y bailar, Orellana Lucca reafirmó una vez más su lugar como uno de los grandes referentes del folclore provincial y nacional.

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