Investigan a un detenido que vendía drogas a internos de su centro de rehabilitación en El Zanjón
Foto a modo de ilustración.

Un joven imputado por narcotráfico es investigado por utilizar su internación en una comunidad terapéutica para continuar con el negocio delictivo. Se trata de Facundo Rago, quien permanecía alojado desde abril en un centro privado de adicciones ubicado en la localidad de El Zanjón, donde comenzó a ofrecer y proveer de sustancias prohibidas a otros jóvenes que intentaban recuperarse de sus adicciones.

La situación derivó en un procedimiento que comenzó la tarde del viernes y se extendió hasta la mañana del sábado. Efectivos de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Gendarmería Nacional, con el apoyo del Destacamento Móvil 5 y peritos forenses, irrumpieron en la institución médica por orden del juez de Control y Garantías, Gastón Merino, y bajo las directivas de la fiscal Florencia Torres Cianferoni. Durante las requisas, los uniformados lograron secuestrar dosis de estupefacientes y elementos tecnológicos clave.

“Clientes selectos” y comunicación por Telegram

El historial delictivo de Rago comenzó el 3 de octubre de 2025. Tras una investigación digital, agentes de Gendarmería Nacional lograron infiltrarse en grupos de la aplicación de mensajería Telegram. Allí descubrieron que el imputado manejaba una red con una clientela exclusiva, coordinando la distribución de marihuana, pastillas de éxtasis y cristal a través de “motodelivery”.

En ese allanamiento a su vivienda sobre la calle La Rioja, las autoridades incautaron un frasco con cogollos de marihuana, drogas de diseño, balanzas digitales, una motocicleta y medio millón de pesos en efectivo, alcanzando un valor de mercado cercano a los 6 millones de pesos. Su teléfono celular, secuestrado en esa oportunidad, se convirtió en una pieza documental crítica que expuso los nombres de numerosos socios y compradores de la noche santiagueña.

Internación obligatoria

En abril pasado, la Justicia dictó la prisión preventiva de Rago por infracción a la Ley de Estupefacientes Nº 23.737. Sin embargo, a pedido de sus abogados defensores, Horacio Pato y Gilberto Perduca, el magistrado interviniente le otorgó el beneficio de una internación obligatoria para tratar su adicción en el centro asistencial de El Zanjón.

Sin embargo, la maniobra se vino abajo tras una denuncia radicada el pasado 16 de julio. Los investigadores establecieron que Rago recibía las sustancias del exterior a través de un hueco oculto en una de las paredes perimetrales del predio, burlando los controles del establecimiento.

Ante la gravedad del informe presentado por los investigadores, el juez Merino ordenó la revocación del beneficio de internación, la requisa total del predio y la detención formal de Rago, quien fue retirado esposado de la institución. El joven sumó una nueva imputación por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en perjuicio de la salud pública” y será trasladado a los tribunales locales durante la semana para prestar declaración indagatoria, mientras la Justicia intenta identificar a los proveedores externos que le facilitaban la mercadería.

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