Vilelas: Denuncian la rotura de alambrados para quedarse con la cosecha de algodón de una empresa

La empresa Halgon S.A.S. acudió a la Justicia para frenar los ataques de la firma Capitanich Agropecuaria S.A.S que tiene campos colindantes. La primera de ellas, teme una invasión de maquinaria para apoderarse de un cultivo de alto valor.

En la zona rural de Vilelas, en el Departamento Juan Felipe Ibarra, el conflicto limítrofe amenaza con escalar a niveles mayores. La firma agropecuaria Halgon S.A.S. presentó una demanda civil urgente contra la empresa vecina Capitanich Agropecuaria S.A.S., y la acusa de derribar alambrados durante la noche para invadir sus tierras y apropiarse del algodón listo para ser cosechado.

Siembra en 520 hectáreas

Según consta en la presentación judicial impulsada por los abogados Lucas Nicolás Cabañas y Raimundo Ledesma Chazarreta, Halgon S.A.S. trabaja un terreno de 520 hectáreas mediante un contrato de cosecha firmado con los propietarios del predio. Tras realizar millonarias inversiones en maquinaria, semillas y fertilizantes, el algodón alcanzó su punto óptimo de recolección.

Sin embargo, el pasado 10 de julio, un empleado del campo descubrió que operarios vecinos habrían tirado abajo los cercos divisorios usando maquinaria pesada. Desde la empresa demandante afirman que esta maniobra no fue un error, sino una estrategia para despejar el camino e ingresar con camiones y cosechadoras propias para llevarse la producción ajena.

“No hay una disputa”

En diálogo con Info del Estero, Cabañas aclaró que no se trata de una “disputa“. “Aquí no hay una discusión. Hay uno que tiene un contrato de cosecha con el algodón adentro y hay otro que quiere entrar a robar. Es como que me digan ‘estamos disputando la titularidad de tu casa’. Y no, vos sos el dueño y yo estoy queriendo entrar sin nada. No hay ningún tipo de disputa, eso es lo que quermos dejar en claro”, sostuvo.

El letrado, planteó que “hay un intento de apropiación de un sujeto para contra otro”, por parte la firma Capitanich S.A.S., dado que esta se encuentra “fundidan financieramente”, por “más de 1500 millones y con cheques sin cubrir”. “No s0lo la firma, sino la familia Capitanich y entonces, lo que necesita es, obviamente, apropiarse de cultivos, más que nada de algodón (…) Entoces lo que está pretendiendo es apropiarse de esos cultivos”, añadió.

Ledesma Chazarreta, agregó que “Capitanich quería abrir un cerco que divide las fracciones para entrar por ahí y meter la maquinaria (…) le habaía dicho al polcía que vaya y abra la tranquera para que para permitirle el paso. El Policía se ha negado diciendo que eso es propiedad privada, que ellos no pueden ir a abrir una tranquera, si es que la otra persona, los que estaban adentro, nuestros clientes, los productores, le han cerrado el paso. Y obvio, es como que vos cierres la puerta de tu casa”, graficó.

Información disponible en el sitio web BCRA.

Solicitud ante la justicia

Ante el riesgo inminente de perder la cosecha, la firma solicitó la intervención inmediata del Juzgado Civil y Comercial de Turno, pidiendo la habilitaciónpese a la feria judicial (para que la causa no quede frenada por el receso vacacional).

Entre los reclamos principales solicitaron una inspección ocular para constatar la rotura de los cercos, el estado del algodón y la presencia de maquinaria o personas sospechosas. Además, la prohibición de acercamiento, con una distancia mínima de 500 metros a los directivos, empleados y maquinaria de Capitanich S.A.S. respecto del terreno y de los trabajadores de Halgon S.A.S.

Y finalmente, que se le prohíba a la parte demandada realizar cualquier tipo de trabajo o cosecha en el lugar hasta que el juez determine el fondo de la cuestión.

Como respaldo de sus dichos, la querella presentó informes agronómicos, el contrato de arrendamiento/cosecha y la denuncia policial realizada tras el hallazgo de los alambrados destruidos. La Justicia deberá resolver en las próximas horas la aplicación de las medidas para evitar un enfrentamiento violento en el establecimiento rural.

Medida judicial

Tras el pedido, la Justicia oredenó enviar de urgencia a un inspector/oficial al campo de 520 hectáreas en Vilelas para sacar fotos e informar formalmente al juez quién está ahí, en qué estado están los cercos y qué cultivos hay.

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