En la ciudad de Río Tercero, provincia de Córdoba, se conoció la emotiva historia de Julia, una mujer de 90 años y su vecino Guillermo, un maestro rural de 80 años quien le enseñó a leer y escribir tras el pedido de ayuda de la adulta.
En diálogo con el medio de comunicación, Mediodía Noticias, Julia contó: “Siempre quise hacerlo y a veces no se puede. Ahora puedo. Hablé con ese hombre, que es maestro, y me está ayudando. Me siento bien porque lo estoy aprendiendo”.
Lamentablemente Julia no pudo acceder a la escolarización durante su infancia y juventud y hoy está cumpliendo ese sueño postergado desde hace mucho tiempo.
Guillermo relató: “Estaba en casa tranquilamente hasta que apareció Julia y me dijo: ‘Maestro, necesito pedirle algo. Necesito que me ayude a completar mi lectura, escritura y numeración, porque nunca pude hacerlo’. Te toca toda la sensibilidad del corazón”.
Este maestro ya jubilado pasó sus últimos años de profesión en el monte chaqueño-salteño trabajando junto a comunidades aborígenes wichís.
