La tensión entre la UEFA y la FIFA sumó un nuevo capítulo luego del duro comunicado que emitió el organismo europeo contra el presidente Gianni Infantino. Si bien la entidad presidida por Aleksander Ceferin respaldó la decisión de la FIFA de retirar el proyecto para incorporar capital privado a la gestión de las grandes competiciones internacionales, aprovechó la ocasión para cuestionar con firmeza la conducción del dirigente suizo.
En Europa incluso especulan con que el conflicto podría derivar en un voto de censura contra Infantino. De hecho, ya se habla de un ultimátum: renuncia o votan por su expulsión.
La polémica se originó a partir del plan impulsado por la FIFA para vender una participación en sus competiciones, incluido el Mundial. Aunque finalmente la iniciativa no seguirá adelante, la UEFA aseguró que el proyecto fue elaborado sin la transparencia necesaria y criticó tanto el contenido como la forma en que se llevó adelante.
“El acuerdo turbio, urdido a puerta cerrada y opaco que ideó e intentó imponer fue todo menos transparente”, expresó la UEFA, que además reclamó identificar a los responsables de haber impulsado la iniciativa y exigirles que rindan cuentas.
Las próximas elecciones en la FIFA están previstas para marzo de 2027 y los candidatos podrán presentarse hasta el 18 de noviembre. En ese contexto, el comunicado dejó en evidencia que desde la UEFA consideran que el futuro del organismo debería ser sin Infantino.

“La actual dirección de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol”, sostuvo la entidad europea.
En el comunicado, la UEFA celebró que la FIFA desistiera de vender una participación en sus competiciones y remarcó que la propuesta había sido rechazada por unanimidad por las federaciones nacionales europeas y por numerosas federaciones y confederaciones de todo el mundo.
Además, agradeció el apoyo de aficionados, ligas, clubes, jugadores, dirigentes, federaciones, confederaciones, primeros ministros, jefes de Estado y comentaristas que se manifestaron en contra del proyecto y respaldaron la postura de que “el fútbol no está en venta”.
La entidad también cuestionó la falta de transparencia en la toma de decisiones y advirtió que trabajará junto a sus federaciones y otras confederaciones para analizar cómo se gestó la propuesta y elaborar mecanismos que impidan que una situación similar vuelva a repetirse.
Otro de los puntos más duros del comunicado recordó las promesas realizadas por Gianni Infantino cuando asumió la presidencia de la FIFA en 2016, especialmente en materia de transparencia y de utilización de los recursos económicos del organismo para el desarrollo del fútbol.
Según la UEFA, ninguna de esas promesas fue cumplida y aseguró que, pese a que la FIFA dispone de reservas superiores a los 5.000 millones de dólares, esos fondos no fueron utilizados en beneficio del desarrollo del deporte.
Finalmente, la UEFA anunció que comenzará a trabajar con socios y representantes del fútbol mundial para proponer una nueva forma de distribuir los recursos a través del programa FIFA Forward, con el objetivo de fortalecer el fútbol base en los 211 países miembros de la FIFA.
Como cierre, el organismo europeo calificó la retirada del proyecto como “una victoria para todo el fútbol”, aunque advirtió que el conflicto no terminó y que ahora comienza el proceso para reconstruir la confianza en la conducción de la FIFA.
