Tensión y enfrentamientos en la marcha contra la Ley de Propiedad Privada
Organizaciones sociales, referentes de la cultura y manifestantes autoconvocados se movilizaron en inmediaciones al Congreso, mientras se debate el proyecto impulsado por el Gobierno Nacional.

Una multitud se movilizó este jueves 6 de agosto al Congreso de la Nación para manifestar su rechazo al proyecto de ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada" promovido por la gestión del presidente Javier Milei.
Aunque el bloque oficialista decidió retirar a último momento el apartado que modificaba la Ley de Tierras —el cual buscaba flexibilizar los límites a la extranjerización de inmuebles rurales—, la convocatoria mantuvo su fuerza y derivó en incidentes puntuales entre manifestantes y las fuerzas de seguridad.
Alrededor de las 16:40, el clima la plaza del Congreso comenzó a tensarse tras el avance de un operativo policial que incluyó el posicionamiento de un camión hidrante detrás del perímetro vallado. Ante esta maniobra, un sector de la columna arrojó botellas, piedras y otros objetos contundentes, desencadenando la respuesta de las fuerzas con ráfagas de agua a presión y gas pimienta para dispersar la primera línea de protesta.
Los choques de mayor intensidad se replicaron minutos después en la intersección de la avenida Callao y Bartolomé Mitre, a solo una cuadra del epicentro de la marcha, donde un segundo camión hidrante debió intervenir para reubicar los vallados que habían sido tirados por un grupo de manifestantes.
Soberanía, alquileres e incertidumbre
Pese al temporal de lluvia previo y al posterior accionar policial que motivó la retirada de algunas familias, la movilización sostuvo un recambio constante de asistentes. La mayoría aguardaba pacíficamente el inicio del acto central previsto sobre un escenario montado en las inmediaciones.
Entre la multitud, historias individuales reflejaron los distintos motivos del reclamo. Un jubilado de 84 años domiciliado en el barrio de Barracas, caminó por la avenida Rivadavia exhibiendo una cartelera pintada a mano con la leyenda "El que vende la patria es un traidor".
"No se puede rifar la soberanía ni hacer cualquier cosa con la tierra de nuestro país, sea porque se vende a un extranjero o porque se incendia. Tenemos que cuidar nuestro país para que sus recursos sean de todos los argentinos. Vine porque es fundamental ponerle límites a lo que vote hoy el Senado", expresó.
Por su parte, Vanesa (42), emprendedora y madre de dos niños con residencia en San Cristóbal, manifestó su preocupación por el impacto de la iniciativa en materia de vivienda y desalojos: "Trabajo todo el día, pero no tengo recibo de sueldo. Alquilar es cada vez más difícil y si esta ley avanza, que nos desalojen va a ser aún más fácil. Me preocupa eso y me preocupa la soberanía sobre nuestras tierras", advirtió.
Lectura de documento y figuras de la cultura
Para el cierre de la jornada, los organizadores pautaron la lectura de un documento unificado donde se plasmaron las críticas al articulado parlamentario y al rumbo económico oficial.
La actividad central contó con la participación confirmada de personalidades de los derechos humanos y del ámbito artístico como el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, los escritores Juan Solá y las actrices y referentes culturales Maite Lanata, Charo López y Jazmín Stuart.




