Chacho Coudet es padrino de Nacho Russo, el verdugo de River ante Tigre
El delantero hijo de Miguel Ángel Russo tiene un vínculo muy afectivo con el entrenador Millonario que no puede salir del mal momento con su equipo.

La historia se inició a fines de la década del 90, cuando Eduardo Coudet era futbolista de Rosario Central y tuvo como entrenador a Miguel Ángel Russo durante 1997 y 1998. De aquella relación en el Canalla nació una amistad que se extendió más allá del fútbol y alcanzó también a sus respectivas familias.
Ese vínculo llevó a que Coudet fuera elegido como padrino de Ignacio Russo cuando era apenas un niño. De hecho, hace 25 años el actual entrenador de River estuvo presente en su bautismo y llegó a sostenerlo en brazos.

Con el paso del tiempo, aquel pequeño se convirtió en futbolista profesional y terminó siendo quien marcó el gol que dejó a su padrino en una situación todavía más complicada.
El propio Nacho Russo se refirió alguna vez a la relación que mantiene con Coudet y trazó un paralelismo entre su personalidad y la de su padre: "Yo soy tranquilo, como Miguel, sereno, pero adentro de la cancha cambio completamente. Como Miguel. Como hijo y padre". Sobre su padrino, además, lo definió con humor: "Es un rompe huevos".
El vínculo también quedó registrado públicamente en las redes sociales. En 2016, después de que Coudet dejara de dirigir Rosario Central tras la derrota ante River en la final de la Copa Argentina, Nacho compartió una fotografía junto a su padrino y le dedicó un mensaje de despedida: "Gracias por todo padrino. Hasta pronto".
Ahora, casi 25 años después de aquella imagen del bautismo, la historia volvió a cruzarlos en un contexto completamente diferente. Russo convirtió el 1-0 de Tigre ante River en Victoria y su gol terminó siendo un nuevo golpe para el equipo dirigido por Coudet, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro del entrenador en Núñez.




