Trabajadores del Garrahan volverán al paro en septiembre
La medida de fuerza está prevista para el viernes 11 y se extenderá durante todo ese fin de semana.

Trabajadores del hospital Garrahan retomarán su plan de lucha tras la confirmación del veto del Gobierno a la ley de emergencia pediátrica. Según publicó Data Diario, las medidas de fuerza se profundizarán en septiembre con un paro de 48 horas.
La decisión responde al creciente malestar de los profesionales ante el deterioro salarial y presupuestario. Al respecto, el secretario general de ATE Garrahan, Alejandro Lipcovich, criticó duramente la medida oficial.
Sostuvo que "este veto, lejos de ser una señal de fortaleza, es un recurso desesperado de un gobierno en crisis. Por eso, la respuesta no puede esperar: vamos a profundizar la lucha”.
El Garrahan bajo amenaza
Es sabido que, por tratarse del principal hospital de referencia nacional para la atención pediátrica de alta complejidad, el Garrahan recibe diariamente a los pacientes más graves derivados de todas las provincias del país.
Desde la comunidad hospitalaria señalan que la pérdida de profesionales especializados debido a los salarios atrasados representa un daño irreparable para el sistema sanitario público. Pues, la formación de dicho personal requiere años de experiencia técnica que no pueden sustituirse en el corto plazo.
Movilización a Plaza de Mayo y presión sindical
La huelga se extenderá desde las 7.00 del viernes 11 de septiembre hasta el domingo. En la primera jornada de la huelga, los trabajadores realizarán una movilización a partir de las 15:30.
La marcha partirá desde las inmediaciones del Congreso de la Nación con destino a la Plaza de Mayo, en una acción compartida con la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA) y otros sectores del sindicalismo combativo.
El objetivo de la manifestación es visibilizar el rechazo a los recortes en los sectores clave de la salud y la educación pública, además de presionar al Poder Legislativo para que impida la firmeza de los vetos.
Por su parte, el delegado adjunto de ATE, Gerardo Oroz, cuestionó la pasividad de las centrales sindicales tradicionales y exigió que la CGT y las CTA convoquen a un paro general unificado. Sin embargo, enfatizó la determinación del personal de salud de avanzar independientemente de los tiempos de la dirigencia nacional. “No vamos a esperarlos, necesitamos intervenir ya, en un contexto donde el gobierno está golpeado”, advirtió.




