Un proyecto legislativo propone desalentar el uso de pantallas en la primera infancia
El objetivo es frenar el impacto del consumo digital precoz, una propuesta que fija pautas de etiquetado obligatorio en dispositivos electrónicos.

La diputada nacional Jimena López, junto a integrantes del bloque Unión por la Patria, impulsó una iniciativa legislativa para alertar sobre las consecuencias del uso temprano de pantallas en la primera infancia.
La propuesta busca que los envases de celulares, tablets y computadoras incluyan leyendas de advertencia para concientizar a las familias sobre los riesgos del consumo digital en los primeros años de vida.
Una leyenda visible y acceso a información oficial
El proyecto establece que los productos tecnológicos comercializados en el país deberán incorporar de forma clara la frase que señala que el dispositivo no es un juguete y desaconseja la exposición a pantallas en menores de dos años, sugiriendo evitarla en menores de cinco.

La medida abarcará tanto a equipos de fabricación nacional como importados.
Para complementar la advertencia, se contempla la inclusión de un código QR impreso en el empaque. Este enlace redirigirá a un portal del Ministerio de Salud con datos científicos sobre neurodesarrollo infantil, recomendaciones profesionales y herramientas de orientación para los adultos a cargo.
Sanciones para fabricantes y plazos de adaptación
La iniciativa encomienda la regulación de los aspectos visuales del etiquetado al Ministerio de Salud de la Nación y fija un marco sancionatorio severo para las empresas que incumplan la norma, un detalle que seguramente despertará críticas y largo debate en el Congreso.
Las multas fijadas podrían alcanzar hasta el 30% de la facturación bruta anual en el mercado local.
Lo recaudado por eventuales infracciones se destinará al fortalecimiento de centros de estimulación temprana en hospitales públicos, la investigación médica y programas sanitarios infantojuveniles, precisa la iniciativa.
Tras su eventual aprobación, las empresas contarán con un plazo de 180 días para adecuar los empaques a la nueva reglamentación.
El expediente comenzará su debate parlamentario en las comisiones de Salud Pública, Comercio y Familia.




