Caso del psiquiatra denunciado: "Qué casualidad que denunciaba justo cuando debía dejar la casa"
Los abogados del psiquiatra negaron los abusos, cuestionaron el relato de la mujer y aseguraron tener videos, testigos y otras pruebas que la contradicen.

El caso que involucra a una mujer que denunció a su expareja, un médico psiquiatra tucumano residente en Santiago del Estero, sumó este martes un nuevo capítulo judicial. Un día después de que la denunciante y su abogada visitaran La Mañana de Info y brindaran un duro relato sobre los presuntos abusos que habría sufrido durante la relación, los abogados defensores del profesional llegaron al piso para presentar públicamente la versión del acusado.
Los Dres. Coronel Chalfón y Carla León, representantes legales del médico, rechazaron de manera categórica las acusaciones y sostuvieron que existen elementos de prueba que, según afirmaron, contradicen varios de los hechos relatados públicamente por la mujer.
La defensa también cuestionó la cronología expuesta por la denunciante y planteó que el conflicto comenzó a partir de una discusión relacionada con la convivencia y con la decisión del psiquiatra de finalizar la relación y solicitarle que abandonara el domicilio.
La defensa cuestionó los tiempos de la denuncia
Uno de los primeros puntos señalados por los abogados fue la duración de la convivencia. Según explicaron, la mujer habría manifestado públicamente que convivían desde hacía aproximadamente diez años, mientras que la defensa sostiene que la convivencia en Santiago del Estero habría comenzado dos años atrás.
Los abogados también hicieron referencia a un episodio que, según afirmaron, aparece mencionado por la propia mujer en su denuncia: la retención de las llaves del vehículo del médico, lo que le habría impedido salir de la vivienda.
A partir de allí, ubicaron una serie de hechos entre el 20 de mayo y el 12 de junio, período que consideran determinante para entender cómo se inició el conflicto judicial.
Según la defensa, el 20 de mayo se realizó la primera denuncia luego de que el médico le solicitara a su expareja que abandonara la vivienda. Los abogados remarcaron que, según su interpretación del expediente, la mujer no habría denunciado inicialmente un hecho puntual de abuso.
“Qué casualidad que se daba cuenta de los abusos cada vez que debía dejar la casa”
Uno de los cuestionamientos más fuertes de los abogados estuvo relacionado con el momento en que aparecieron las acusaciones de abuso.
“Qué casualidad que ella se daba cuenta de los abusos cada vez que ella debía dejar la casa”, sostuvo el dr Coronel Chalfón.
La defensa explicó que había una medida de prohibición de acercamiento y que solicitaron una audiencia ante la jueza de Género para revisar la situación.
Según afirmaron, durante esa instancia la propia mujer habría reconocido que el médico no había incumplido la medida de restricción.
Los abogados también señalaron que, de acuerdo con lo que les fue informado judicialmente, no se habría acreditado una situación de vulnerabilidad ni existirían pruebas suficientes sobre determinados hechos denunciados. Sin embargo, aclararon que las medidas de protección continuaron vigentes.
La disputa por la vivienda
Para la defensa, la cuestión del inmueble constituye uno de los ejes centrales del conflicto.
Los abogados aseguraron que el departamento era alquilado por el médico y que fue él quien decidió retirarse de la vivienda antes de que se presentaran las denuncias posteriores.
También afirmaron que, días antes de que la mujer tuviera que abandonar el domicilio, se habría producido un episodio que la defensa calificó como un intento de retirar bienes de manera irregular.
“Días antes, ella intentó desvalijar la casa. Tengo pruebas”, afirmó uno de los abogados.
Según su versión, vecinos y representantes del médico habrían advertido la situación y realizado una denuncia luego de observar que distintos elementos eran cargados en una camioneta.
La defensa sostuvo que, a partir de ese episodio, comenzaron las amenazas de nuevas denuncias y que posteriormente efectivamente se realizaron presentaciones judiciales.
En ese contexto, los abogados cuestionaron que las denuncias aparecieran coincidentemente con los momentos en los que la mujer debía abandonar la vivienda o entregar bienes.
La defensa denunció a la mujer por falsa denuncia
Los representantes del psiquiatra confirmaron que el médico realizó una denuncia por falsa denuncia contra su expareja.
“Creemos que es lamentable que se use la Justicia de Género para desmedro”, manifestaron.
Según explicaron, actualmente existirían dos denuncias vinculadas a la situación habitacional: una presentada por el médico y otra realizada por la propietaria del inmueble.
La defensa insistió en que el profesional decidió finalizar la relación y retirarse de la casa antes de que se produjeran las denuncias posteriores.
“Él decide separarse y decide no continuar con ella, por eso se va de la casa, y las denuncias vinieron posteriores a que él se fue de la casa”, sostuvieron.
La respuesta a la acusación de sedación
Uno de los puntos más delicados de la entrevista del lunes fue el relato de la mujer sobre el supuesto suministro de sedantes y su afirmación de que habría permanecido dormida durante períodos prolongados.
Este martes, los abogados negaron esa versión y aseguraron contar con elementos que, según ellos, demostrarían que la mujer desarrollaba una vida normal durante los días en los que afirmó haber estado sedada.
“Tenemos evidencia de que ella, en todos estos días que decía que estaba dormida, estaba perfectamente bien. Hay testigos y hay videos de su vida totalmente normal en esos días que ella dijo haber estado dopada”, afirmó la defensa.
Los abogados señalaron que esos elementos forman parte de la evidencia que pretenden incorporar al expediente.
Celulares, cuentas y contactos con pacientes
Otro de los aspectos planteados por la defensa está relacionado con el acceso a dispositivos y cuentas del médico.
Según explicaron, la mujer habría utilizado teléfonos celulares antiguos del psiquiatra y, debido a que estaban vinculados a una cuenta de correo electrónico, habría podido conocer su ubicación.
Pero la acusación de la defensa fue más allá: aseguraron que también habría ingresado a la agenda de pacientes del profesional y contactado a algunas de esas personas.
El médico, al advertir la situación, habría recurrido a la División de Ciberdelitos, desde donde se habrían dado de baja los dispositivos involucrados.
Los abogados sostuvieron que este episodio también forma parte de las pruebas que respaldan su versión de los hechos.
Un conflicto judicial que suma acusaciones cruzadas
El caso quedó así atravesado por dos relatos completamente contrapuestos.
Por un lado, la mujer sostiene que fue víctima de violencia, manipulación, abuso y presunto suministro de psicofármacos por parte de su expareja, y que recién con el paso del tiempo pudo identificar algunas de esas situaciones.
Por el otro, la defensa del médico rechaza todos los hechos denunciados y sostiene que las acusaciones aparecieron en el contexto de una separación conflictiva y de una disputa por la vivienda y los bienes.
“Se han dicho muchas cosas que no son ciertas”, remarcaron los abogados.
También rechazaron las críticas por la exposición pública de la mujer y aseguraron que cualquier material difundido ya formaba parte de información de carácter público.
“Todo está en la Justicia. No hicimos nada que no sea público. Vamos con la verdad hasta las últimas consecuencias”, afirmaron.




