La nueva apuesta del Gobierno: privatización del Belgrano Cargas por 50 años
El Gobierno nacional formalizará este jueves el llamado a licitación pública nacional e internacional para privatizar la red del Belgrano Cargas. La concesión será por 50 años, estará dividida en tres ramales y contempla inversiones estimadas en US$755 millones. Los pliegos también establecen que no podrán participar empresas estatales extranjeras.

El Gobierno nacional formalizará este jueves el llamado a licitación pública nacional e internacional para privatizar la red del tren Belgrano Cargas por un plazo de 50 años. La medida permitirá a las empresas adjudicatarias utilizar los recorridos y los inmuebles aledaños de las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza.
El proceso de privatización incluye una cláusula denominada “anti-China”, debido a su impacto sobre las compañías de ese país. La disposición replica el criterio utilizado en las licitaciones de la Hidrovía y de AMBA I, la obra destinada a ampliar la red de transporte eléctrico del área metropolitana.
Según lo establecido en los pliegos, no podrán participar del proceso personas jurídicas sujetas al control directo o indirecto de Estados soberanos, sus subdivisiones, organismos o empresas de titularidad estatal.

La licitación se pondrá en marcha para un sector considerado estratégico para la logística de granos, minerales y otros productos exportables. Belgrano Cargas y Logística administra una red de más de 7.600 kilómetros de vías distribuidos en 15 provincias, conectando buena parte del centro, el norte y el oeste de la Argentina con los puertos de Rosario y Buenos Aires.
Las empresas interesadas tendrán tiempo para presentar sus ofertas hasta el 11 de noviembre. La apertura de sobres está prevista para esa misma fecha, mientras que la adjudicación se realizará en 2027.
Cómo será la licitación del Belgrano Cargas
La estructura del proceso divide la operación del servicio en tres ramales independientes y nueve procesos distintos. El esquema contempla la concesión sobre el uso de la infraestructura de vías, los talleres ferroviarios y la venta o adquisición del material rodante.
El plan establece un esquema de financiamiento que contempla inversiones estimadas en US$755 millones para la recuperación y el mantenimiento de la red.
De ese total, US$420 millones estarán destinados a la línea San Martín, US$260 millones a la línea Belgrano y US$75 millones a la línea Urquiza. Además, el proyecto fija un límite de financiamiento de US$435 millones para el conjunto de las obras.
El Gobierno también creó mediante decreto un fideicomiso exclusivo para administrar los fondos obtenidos por la venta de vagones y locomotoras.
A su vez, habilitó la inclusión de las obras ferroviarias dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a través del decreto 748/2026, con el objetivo de fomentar la llegada de capitales privados al sector.
Quiénes podrían participar
Entre los principales sectores interesados en participar del proceso aparece un consorcio cerealero integrado por firmas como Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill, Louis Dreyfus y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).
También se prevé la participación de otros actores vinculados con la industria minera y las economías regionales, sectores para los cuales la red ferroviaria de cargas representa una herramienta estratégica para el traslado de productos hacia los principales puertos del país.




