El caso del niño de Las Termas quedó atravesado por versiones sobre rituales umbanda
La situación judicial de un niño de 8 años, cuyo padre denunció un presunto abuso sexual, volvió a ocupar espacio en medios de Buenos Aires. La cobertura puso el foco en las versiones sobre supuestos rituales organizados por su propia madre.

El caso de un niño de 8 años oriundo de Las Termas de Río Hondo, cuya presunta víctima de abuso sexual fue denunciada por su padre, adquirió en los últimos días una amplia repercusión en medios porteños. La cobertura se concentró especialmente en la mención de supuestos rituales umbanda, señalados por el entorno paterno como parte de los relatos que habría realizado el menor.
La denuncia se inició durante la segunda quincena de julio, cuando el padre del niño llegó a Las Termas y, según su versión, tomó conocimiento de un presunto abuso que habría ocurrido en el entorno de personas vinculadas a la madre del menor. Antes de que se concretara una entrevista en Cámara Gesell, el hombre trasladó al niño a Buenos Aires, donde quedó internado en el Hospital Garrahan.
A partir de ese traslado se inició una disputa entre las jurisdicciones de Santiago del Estero y Buenos Aires. El padre fue detenido el 3 de agosto, acusado de presunta obstrucción, sustracción y ocultamiento del menor. Mientras tanto, autoridades judiciales y de protección de derechos de Buenos Aires dispusieron medidas para resguardar al niño, lo que dificultó los pedidos de la Justicia santiagueña para concretar su regreso y avanzar con la declaración en Cámara Gesell.
Los rituales umbanda, eje de la cobertura televisiva
La referencia a supuestos rituales umbanda cobró especial relevancia en la cobertura de la televisión porteña. De acuerdo con lo expuesto por el entorno del padre, el niño habría mencionado la participación en encuentros de esas características y habría señalado la presencia de personas que identificaría como un policía y un fiscal. Estas afirmaciones forman parte de las versiones incorporadas al expediente y deberán ser esclarecidas mediante las medidas judiciales correspondientes.
En paralelo, el abogado del padre, Andrés Lizárraga, recusó al fiscal que intervenía inicialmente en la causa, a partir de los elementos que su representado afirmó haber conocido a través del relato del niño. La investigación pasó posteriormente a la fiscal Dahiana Pérez Vicens. En Buenos Aires, además, continúa la discusión sobre la permanencia del menor en el Hospital Garrahan y la posibilidad de realizar la Cámara Gesell de manera remota.
El caso permanece atravesado por posiciones contrapuestas entre las familias y por decisiones judiciales de ambas jurisdicciones. La declaración del niño mediante Cámara Gesell es considerada una medida central para establecer qué ocurrió y preservar su testimonio. Mientras avanzan los planteos de las partes, la Justicia deberá determinar las condiciones para concretar esa instancia y resolver las cuestiones de competencia y traslado que mantienen abierto el conflicto.




