Que semanita para los “doble casaca”: ni River les da una alegría
El Millonario quedó afuera de todo y, por estos pagos, los equipos santiagueños tampoco ayudan demasiado. Entre derrotas, empates, goleadas y algún festejo agridulce, los hinchas de dos camisetas tuvieron una semana para el olvido.

POR EL TRIBUNERO…
No lo nieguen. Sean sinceros: en Santiago del Estero hay muchísimos “doble casaca”. Esos que tienen una camiseta local en el corazón, pero que cuando juega River acomodan el sillón, preparan el mate y se ponen la del Millonario. Una vieja costumbre que esta semana volvió a aparecer en escena.
Y la verdad, no quisiera estar en sus zapatos. Porque si además de bancar a un equipo santiagueño sos hincha de River, estos últimos días fueron para mirar el calendario y preguntarse: ¿no podía ganar nadie?
Central Córdoba fue el primero en aportar al malhumor. Perdió frente a Tigre, el equipo todavía no termina de encontrar el rumbo y, cuando parecía que podía llegar una alegría, apareció otro golpe: el empate de Vélez después de ir ganando 2-0. Y como si fuera poco, anoche llegó la eliminación de la Copa Sudamericana a manos de Independiente Santa Fe de Colombia.
Una semana completita para el doble casaca ferroviario: frustración por partida doble.
Güemes tampoco estuvo para tirar manteca al techo. Empató, sigue sin poder encontrar regularidad y atraviesa una etapa de transición. Así que aquel que alguna vez confesó que “de chiquito era de River” tampoco tuvo demasiado para festejar. Entre el Gaucho y el Millonario, el menú vino bastante flojito.
Y Mitre directamente la pasó mal en Puerto Madryn. Goleada en contra, preocupación por lo futbolístico y, para completar el combo, movimientos en la Comisión Directiva. Así que si tenés una calcomanía vieja de River en el auto, una foto con la camiseta del Millo de cuando eras chico o todavía guardás aquella casaca debajo de la cama… mejor ni la saques esta semana.
Sarmiento, al menos, ganó. Algo es algo. Pero acá viene la chicana: mientras el Profe festejaba a pocas cuadras, su clásico rival levantaba una copa. Y eso, por más que uno quiera hacerse el desentendido, siempre molesta un poquito. Si encima después prendiste la televisión y viste otro golpe para River en la Sudamericana, la sonrisa seguramente duró lo que dura un córner.
Porque esa es la cuestión de ser “doble casaca”: cuando gana uno, festejás por dos. Pero cuando pierden los dos… también sufrís por duplicado.
Esta semana, los astros no se alinearon para ellos. Los equipos santiagueños no levantaron demasiado y River terminó de ponerle la frutilla al postre con una eliminación que dejó al Millonario fuera de otra competencia.
Así que, muchachos, paciencia.
No es un buen momento para ser de River. Mucho menos para ser doble casaca.
Aunque, tranquilos: la próxima fecha siempre aparece una nueva oportunidad para volver a cambiar de camiseta.




