Cómo están los canichones del Polaco Riemersma: veterinarios ingresaron al Montecito

Tras la conmoción que generó la muerte de Eduardo “El Polaco” Riemersma, fundador de El Montecito de los Canichones, Soledad Castelli y un grupo de médicos veterinarios se acercaron este sábado al refugio para asistir a los animales y verificar las condiciones en las que se encuentran los más de 800 perros rescatados durante años por el reconocido proteccionista santiagueño.
La visita tuvo como principal objetivo brindar atención veterinaria a los “flequilludos” que lo necesitaran y realizar una primera evaluación general de los animales que permanecen en el espacio que Riemersma construyó y sostuvo durante más de dos décadas.
El ingreso al refugio no fue sencillo. Según relató Castelli, algunos de los perros se encontraban en la zona de acceso y dificultaron el paso. “Hay perritos que esperan al Polaco y están adelante de todos”, comentó, en una escena que refleja el vínculo que los animales mantenían con quien durante tantos años estuvo al frente de su cuidado.
Finalmente, el grupo pudo ingresar al lugar y comenzar a conocer de primera mano la situación de los canichones, además de brindar asistencia a aquellos que presentaban alguna necesidad.
La situación de El Montecito de los Canichones genera especial atención luego del fallecimiento de Riemersma, ocurrido el 27 de agosto como consecuencia de un accidente de tránsito. El proteccionista dedicó más de 20 años al rescate, recuperación y cuidado de perros, convirtiendo al refugio en un símbolo de la protección animal en Santiago del Estero.
Florencia Carol estará a cargo momentáneamente del refugio
Ante este nuevo escenario, Florencia Carol, secretaria de la Asociación Santiagueña de El Montecito de los Canichones, asumirá momentáneamente la responsabilidad del espacio y de los animales que allí permanecen.
Desde el entorno del refugio remarcaron que la información oficial sobre la situación de los canichones, las necesidades del lugar y las acciones que se llevarán adelante será comunicada a través de las cuentas oficiales de Florencia Carol.
De esta manera, se busca centralizar la información y evitar la circulación de datos que no hayan sido confirmados por quienes actualmente se encuentran trabajando para garantizar el bienestar de los animales.
Mientras tanto, la presencia de veterinarios y voluntarios en el refugio representa uno de los primeros pasos para conocer el estado de los más de 800 canichones y asegurar que continúen recibiendo los cuidados necesarios tras la partida de quien dedicó gran parte de su vida a protegerlos.




