ECONOMÍA EN ROJO: Por la "morosidad récord" los bancos dan de baja "créditos irrecuperables"
Los bancos dieron de baja unos $4,4 billones en créditos considerados “irrecuperables” por los niveles de mora, pero los deudores no quedan liberados de pagar. Qué significa la medida y cómo funciona la clasificación del BCRA.

Los bancos del sistema financiero argentino contabilizaron como pérdidas unos $4,4 billones en préstamos considerados incobrables, correspondientes a deudas en pesos y dólares que acumularon más de un año de atraso. El monto representa el 3,1% del total de los préstamos del sistema financiero y refleja el fuerte deterioro provocado por el aumento de la morosidad.
De acuerdo con un análisis de la consultora EcoGo, elaborado sobre datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), del total dado de baja $2,9 billones corresponden a créditos en pesos y $1,5 billones a obligaciones en dólares. Las entidades retiraron esos préstamos de sus activos al considerar que las posibilidades de recuperarlos son muy bajas.
Sin embargo, que un crédito sea eliminado del activo de un banco no significa que la deuda desaparezca. La obligación continúa vigente y la entidad puede intentar recuperar el dinero mediante gestiones de cobro, iniciar un reclamo judicial o transferir ese derecho a otra compañía por un valor inferior al monto original. Según pudo saber Info del Estero, esta diferencia resulta clave para entender qué significa realmente que un préstamo sea considerado “irrecuperable”.
Deudores irrecuperables: qué pasa con las deudas que salen de los balances
El director de EcoGo, Sebastián Menescaldi, explicó a Clarín que se trata de préstamos que, por las normas vigentes, los bancos deben retirar de sus activos, aunque todavía pueden generar algún recupero en el futuro.
Una de las alternativas habituales dentro del sistema financiero es transferir esas deudas a estudios especializados en recupero. En esos casos, el banco recibe una parte del dinero y deja de mantener en sus cuentas un crédito con perspectivas muy bajas de cobro.
Por eso, la baja contable no equivale a una cancelación de la obligación para el cliente. El derecho de cobro puede continuar en manos de la entidad original o pasar a otra compañía que se encargará de reclamar el pago.
Cómo clasifica el BCRA a los deudores
El Banco Central establece diferentes categorías de acuerdo con el tiempo que lleva pendiente una deuda. La situación 1 corresponde a quienes tienen un cumplimiento normal, con atrasos que no superan los 31 días, mientras que la situación 2 comprende a quienes presentan un riesgo bajo y acumulan hasta 90 días de mora.
La situación 3 contempla atrasos de entre 90 y hasta 180 días y marca el ingreso a una condición irregular para el sistema financiero. Luego aparece la situación 4, destinada a incumplimientos superiores a 180 días.
La categoría más grave es la situación 5, denominada “irrecuperable”, que incluye las deudas con atrasos superiores a un año. En este escenario se encuentran los préstamos que los bancos comenzaron a sacar de sus balances.
Más de 3,5 millones de personas llevan más de un año sin pagar
El escenario de la mora también se observa en la cantidad de personas que acumulan atrasos prolongados. Según los datos mencionados en el relevamiento, más de 3,5 millones de personas llevan más de un año sin pagar sus deudas, un universo que aumentó más de 60% durante los últimos 12 meses.
Aun así, no todos los créditos morosos alcanzaron la categoría más grave. El 54% de la deuda morosa permanece en situación 4, es decir, con incumplimientos superiores a 180 días pero todavía sin superar el año necesario para ingresar a la clasificación de “irrecuperable”.
Esto significa que una parte importante de los créditos problemáticos todavía podría regularizarse mediante acuerdos entre los bancos y sus clientes, antes de llegar a la situación 5.
Qué consecuencias tiene ser un deudor irrecuperable
Llegar a la situación 5 puede tener efectos que van más allá del reclamo por la deuda pendiente. El historial negativo pasa a ser un factor relevante cuando las entidades financieras evalúan el riesgo de una persona.
Por esa razón, quienes aparecen en esta categoría pueden encontrar mayores dificultades para acceder a nuevos préstamos, tarjetas de crédito y otras alternativas de financiamiento.
El fuerte crecimiento de la morosidad llevó a los bancos a reconocer pérdidas y retirar de sus balances créditos con muy bajas perspectivas de recuperación. Pero para los deudores irrecuperables, la baja contable no representa el final de la deuda: el reclamo puede continuar por distintas vías.




