La muerte de Silvina Luna: confirman que el metacrilato inyectado por Lotocki desencadenó los problemas renales
La junta médica sostuvo que no encontró otras patologías que explicaran el cuadro que sufrió y relacionó el material, los granulomas y la insuficiencia renal.

Una nueva junta médica del Cuerpo Médico Forense analizó las causas del deterioro de la salud de Silvina Luna y estableció una relación entre el cuadro de hipercalcemia que sufrió la modelo, la posterior insuficiencia renal progresiva y los granulomas generados por el material que le había sido inyectado.
El informe fue elaborado en el marco de la causa judicial que investiga la actuación del ex cirujano Aníbal Lotocki y amplía las conclusiones de pericias anteriores sobre las complicaciones que Luna padeció luego de someterse a intervenciones estéticas.
Los especialistas señalaron que no encontraron otras patologías que permitieran explicar el cuadro de hipercalcemia que presentó la modelo. Entre las alteraciones detectadas se encontraban una elevación del calcitriol y una supresión de la hormona paratiroidea.
Según explicaron los peritos, esta combinación de resultados es compatible con los mecanismos asociados a los procesos granulomatosos. Estos procesos pueden provocar una producción excesiva de calcitriol, una sustancia que favorece el aumento del calcio en la sangre.
La hipercalcemia se presentó, a su vez, junto con un progresivo deterioro de la función renal de Luna.
Los granulomas y el deterioro de la salud
El informe también puso el foco en la aparición de los granulomas. Estas formaciones habían sido detectadas en 2013, el mismo año en que comenzaron a registrarse valores elevados de calcio en sangre y signos de deterioro renal.
A partir de esos hallazgos, los especialistas consideraron que correspondía realizar un seguimiento médico destinado a detectar de manera temprana la aparición de una eventual hipercalcemia.
La junta médica analizó específicamente la relación entre las inyecciones de metacrilato, la formación de granulomas y el desarrollo de hipercalcemia y señaló que distintas investigaciones posteriores a los informes elaborados en 2011 y 2012 habían reforzado ese vínculo.
Qué dijeron sobre una posible cirugía
Los peritos también analizaron si existía una alternativa quirúrgica frente a las complicaciones generadas por el material.
Según el informe, existía la posibilidad de realizar una cirugía reconstructiva para retirar la mayor cantidad posible del tejido afectado. Sin embargo, los especialistas aclararon que no podía garantizarse la extracción completa debido a las características del polimetilmetacrilato (PMMA), que puede adherirse y entrelazarse con los tejidos.
Ante una consulta puntual sobre si Lotocki se encontraba en condiciones de realizar un procedimiento de esas características, los especialistas indicaron que la extracción de estas formaciones y las cirugías reconstructivas se encuentran dentro de las competencias de la Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.
No obstante, señalaron que determinar si un profesional en particular estaba en condiciones de realizar el procedimiento requería evaluar su formación, especialidad y experiencia. Esa circunstancia, aclararon, no podía establecerse únicamente a partir de la documentación médica analizada.

No hay constancias del seguimiento realizado por Lotocki
Otro de los puntos señalados por la junta médica fue que, dentro de la documentación incorporada a la causa, no encontraron constancias del seguimiento médico realizado por Lotocki después de las intervenciones practicadas a Luna.
El nuevo informe, de esta manera, profundiza el análisis sobre la evolución clínica de la modelo y sobre la relación entre el material inyectado, la aparición de granulomas, la hipercalcemia y el deterioro progresivo de su función renal.




