Mirtha Legrand, ¡a la fila! En Santiago del Estero, don Zita celebra sus 105 años
Desde el mediodía y durante gran parte de la jornada se reunirán en torno a la música, los bailes, la comida y, sobre todo, los afectos.

Hay vidas que parecen atravesar un siglo entero como si fueran un libro de historia. La de Eliseo "Zita" Campos es una de ellas. Este domingo 6 de septiembre, rodeado de su familia, celebra sus 105 años, según consta en su DNI.
Don Zita nació en 1921 y pertenece a una generación que vio cambiar el mundo de manera vertiginosa, casi como Mirtha Legrand. Vio nacer el Mundial de Fútbol y pudo celebrar las tres consagraciones de la Selección argentina: 1978, 1986 y 2022.
Pero detrás de ese número que impresiona hay una historia mucho más grande: la de una familia que comenzó a crecer con él y que hoy se cuenta por decenas.

"Mi abuelo nació un 6 de septiembre de 1921", cuenta una de sus nietas. Sin embargo, en la familia existe una particularidad alrededor de su edad. Según relatan, Don Eliseo suele recordar las historias que escuchó sobre aquellos tiempos en los que no existía el DNI tal como se lo conoce actualmente y sostiene que podría tener algunos años más.
La familia, sin embargo, elige tomar como referencia la fecha que figura en su documento. Y así, cada 6 de septiembre, hay un motivo para reunirse y celebrar.
Una familia que creció alrededor de Don Zita
Don Eliseo crió a 12 hijos y con el paso de las décadas su descendencia se multiplicó hasta formar una familia enorme: alrededor de 70 nietos, unos 30 bisnietos y aproximadamente tres tataranietos. "Somos incontables, es grande la familia", cuenta su nieta.
En Maquito, donde Don Zita se asentó hace años, los cumpleaños se transformaron en una tradición familiar. Cada celebración es también una oportunidad para volver a escuchar sus historias, compartir anécdotas y recordar momentos de una vida atravesada por generaciones.
A los 105 años, el regalo más preciado sigue siendo el mismo: la salud. Y mientras la música acompaña la celebración, Don Zita vuelve a estar rodeado de aquellos que son, quizás, la mejor medida de su paso por el tiempo: sus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos y toda una familia que sigue creciendo alrededor de su historia.




